Martes, 06 de abril.Europa Press
Un hombre, acusado de presuntamente matar a puñetazos y patadas a otro durante una discusión en el Polígono Residencial de Arinaga, alegó ayer que sólo le propinó "dos golpes" y afirmó tener "la conciencia tranquila".
"El primer golpe fue un puñetazo en la cara, él cayó al suelo, se levantó y le di un bofetón. Tengo mi conciencia tranquila y no murió por mí. No soy responsable de su muerte, pero sí de lo que hice y me arrepiento, intento buscar un porqué, pero no lo encuentro", aseguró el acusado durante el juicio con Tribunal de Jurado celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas.
La Fiscalía ha solicitado imponer 15 años de cárcel para J.C.L.R., acusado de un supuesto delito de homicidio, mientras que la acusación particular, que representa a la madre de la víctima pide 20 años de prisión por un delito de asesinato. Por su parte, la defensa solicita la libre absolución.
El procesado rechazó su "mala fama", de ser "una persona violenta", y considera que "la gente no tiene por qué tenerle miedo", a pesar de haber sido detenido con anterioridad en 26 ocasiones y condenado como autor de un delito de atentado al agredir a un guardia civil, por otro delito de lesiones y otro de allanamiento de morada con amenazas, además de que está imputado por un supuesto delito de tráfico de drogas.
El acusado, en prisión por esta causa desde el 14 de noviembre de 2007, negó haberle propinado al varón, de 41 años de edad, "diversos golpes y puñetazos en la cara hasta dejarlo semiinconsciente en el suelo", añadiendo que cuando abandonó el lugar, "se encontraba bien". Al día siguiente, según su declaración, al enterarse del fallecimiento del hombre, se personó en el Cuartel de la Guardia Civil para contar "lo sucedido".
Por su parte, la madre de la víctima, visiblemente afectada, dijo que la última vez que vio a su hijo "no estaba bebido" y se enteró del óbito al día siguiente. "Me enteré a las diez de la mañana. Yo estaba tranquila en casa sin saber nada y, mientras, mi niño muerto tirado como un perro", señaló entre lágrimas. Asimismo, planteó que el acusado "maltrataba mucho" a su hijo, y que en varias ocasiones apareció en el domicilio familiar "con moretones" en la cara.
Igualmente, entre los testigos también compareció la hermana de la víctima, quien admitió que el acusado "era una persona temida" en la zona y reconoció que, desde que se enteró de la muerte de su familiar, sospechó de él.