La Policía Nacional, con la ayuda del Batallón de Zapadores del Ejército de Tierra, finalizó ayer, sobre las 14.20 horas, el registro realizado en el chalet propiedad de Fernando Torres Baena, el principal imputado en el conocido como "caso kárate" sobre presuntos delitos de abusos sexuales y corrupción de menores.Los agentes se han llevado varias cajas que podrían contener pruebas sobre el caso, si bien, el Canarias7, en su edición de hoy, destaca que el supuesto cuarto semienterrado en el jardín, resultó ser una arqueta de dimensiones mínimas. Durante las labores de registro ordenadas por el magistrado Miguel Angel Parramón, estuvieron presentes, tal y como manda la Ley, el propio Torres Baena y su compañera sentimental, María José González.
Durante la mañana también se han realizado excavaciones en el jardín del citado chalet en busca de nuevas pruebas relacionadas con el caso, presumiblemente restos biológicos de abortos, ya que según varios medios de comunicación, algunas de las jóvenes, supuestas víctimas de la red, podrían haber abortado y enterrado los restos del feto en la parcela del chalet. La vivienda ha sido precintada nuevamente, aunque la excavadora del Ejército de Tierra continúa en el interior, por lo que los trabajos continuarán, al menos, hasta mañana miércoles.
Según una vecina, con capacidad visual desde su domicilio para ver lo que ocurre en el interior de la vivienda de Torres Baena y María José González, éstos permanecieron sentados en dos sillas, esposados, "tranquilos, alegres y, a veces, hasta se daban un beso", añadiendo que, "hasta ahora no han encontrado nada".
De hecho, los propietarios de las viviendas colindantes al chalet, desde las que se puede ver el jardín, no han perdido el tiempo. En apenas unas horas han organizado una tabla de tarifas que ofertan a los medios de comunicación, que se están viendo imposibilitados a grabar imágenes por la ubicación, a unos 40 metros, del cordón de seguridad.
Una vecina, por ejemplo, ofrecía ayer un "pack" de ocho fotos de las excavaciones, tomadas por ella misma, y la posibilidad de grabar desde su ventana, por 600 euros. Desde algunas fuentes se apunta que, un periódico de la isla, pagó ayer 500 euros por una foto de los dos implicados en actitud cariñosa.
Esta misma vecina, informa una fotógrafa tinerfeña que obtuvo permiso para acceder a una vivienda, "viendo tambalear su negocio", llegó a hablar con varios agentes de la Policía Nacional para indicarles que "el joven que la había autorizado a entrar en la casa es un sobrino de los propietarios, por lo que, en realidad, no tenía permiso para estar allí". A continuación, un agente procedió a identificar a la fotógrafa para una posible denuncia por allanamiento de morada.
Fotografía: En la imagen principal, agentes de la Policía Judicial se retiran con las cajas que podrían contener pruebas sobre el caso. En el recuadro inferior, el principal imputado en la causa, Fernando Torres Baena, se cubre la cara al abandonar su vivienda para ser trasladado a la Prisión Provincial de Salto del Negro. (Borja Suárez)