7 de abril de 2010

Giro inesperado en la declaración de un testigo del crimen del Polígono de Arinaga

Miércoles, 07 de abril.

Europa Press
Un hombre, hasta ahora testigo protegido de la Guardia Civil, sorprendió ayer al cambiar radicalmente su versión de la muerte de un varón en el Polígono de Arinaga, y argumentó que "la policía le presionó" para que inculpara a J.C.L.R., acusado de un presunto delito de homicidio.
El testigo rechazó declarar detrás de un biombo y con un distorsionador de voz y quiso dar la cara y mostrar su identidad. Así, una vez sentado cerca del procesado, se desdijo de cada una de las palabras que había expuesto tanto en su declaración ante la Guardia Civil, como cuando compareció de forma voluntaria en el Juzgado de Instrucción número 7 de Telde, a fin de relatar lo ocurrido la madrugada del 10 de noviembre de 2007, en la Urbanización La Paz, en el Polígono Residencial de Arinaga.
Ante la sorpresiva y contradictoria declaración del testigo, el fiscal Carlos Seijó le advirtió que el falso testimonio en causa judicial está penado con cárcel, y el hombre admitió ser amigo del acusado "desde hace 20 años" y le describió como "una persona normal, y que yo sepa, no causa miedo ni intimidación", añadió.
A continuación, subrayó que "dije lo que me dijo la policía, me estaban asustando y me presionaron para que lo declarara porque si no yo me iba a comer 20 años de cárcel. Era yo o él. Si me hubieran dado un papel en blanco, también lo hubiera firmado. Me empujaron contra la pared".
El fiscal evocó que el testigo, en su primera declaración, dijo que el procesado "le pegó a la víctima dos cachetones, le golpeó la cabeza contra el suelo" y que incluso oyó "el golpe". En su declaración en el juzgado, dos semanas después de los hechos, declaró lo mismo, y hoy aseguró que no planteó al juez las supuestas intimidaciones policiales porque "estaba asustado porque había un policía fuera".
Uno de los agentes de la Guardia Civil que declararon en la sesión de ayer, dijo que cuando se tomó declaración al testigo protegido les confesó que "tenía mucho miedo" y pidió que no figurase su identidad en las diligencias.