Antonio Estupiñán* Después del "calenturoso verano", en vez de refrescarnos en el presente invierno, parece que el "hielo se está derritiendo" con nuevas subidas termométricas, pero no de la lluvia, sino del ambiente que se respira en torno al escabroso, polémico y rayado tema del lugar donde quieren ubicar la dichosa regasificadora, donde en los últimos años, los medios de comunicación (prensa escrita y digital, radios y TV) han vertidos ríos de tinta sobre el mejor lugar en donde poner la regasificadora. Unos manifiestan el serio peligro que representa ponerla cerca de las poblaciones en "tierra", y otros que hay que ponerlas, "sea como sea", a favor de nuestra maltrecha economía, sin importarles las poblaciones. Y lo mas curioso, es que nadie se decide ponerlas mar adentro (excepto los municipios afectados de la Comarca del Sureste de Gran Canaria). Aprovechando que en Arinaga tenemos un flamante y recién terminado puerto (actualmente sin funcionar y donde acogen los llamados "barcos chatarras"), a pesar de que pesa como una loza la seria amenaza de la Unión Europea, de que si antes de un año no tiene viabilidad el Puerto de Arinaga, tendrán que devolver el dinero que ellos depositaron para su construcción, ya que dicho puerto tenía que estar funcionando desde hace varios años, ahora (después de las elecciones generales) vuelve la carga con un cruce de acusaciones entre el alcalde capitalino Cardona, y la contraofensiva del Alcalde de Agüimes, Antonio Morales, donde vuelven a poner nuevamente el "dedo en la llaga" de un pleito de consecuencias inacabadas. Cardona, alcalde de Las Palmas (según versiones de la prensa escrita capitalina), ofrecía el Puerto de Las Palmas para ubicar la planta regasificadora, con el visto bueno de la Autoridad Portuaria y empresarios. Posteriormente, el Consejero de Ordenación del Territorio del Gobierno Canario, Domingo Berriel, negaba imponer la regasificadora en Arinaga sin consenso. Seguidamente vuelve a la carga el primer edil capitalino Cardona, rectificando y manifestando que "el lugar mas idóneo para ubicar la regasificadora es Arinaga", acusando al Alcalde de Agüimes, Antonio Morales, de ser el principal obstáculo para dicha ubicación de la planta. Ante tal afirmación, el primer edil de Agüimes, Antonio Morales (alcalde muy valorado en el archipiélago canario y que por su veteranía en el mundo de la política ha dejado con la "boca cerrada" a numerosos políticos insulares, regionales y nacionales), ha salido en defensa de los millares de vecinos del Sureste, y especialmente de Arinaga, que son los más perjudicado en caso de instalarse la planta regasificadora, y acusa al alcalde capitalino, Sr. Cardona, de "estar asustado por el rechazo general de su propuesta de instalar la regasificadora en el Puerto de Las Palmas, así como de intereses particulares", y matiza finalmente Antonio Morales que "la regasificadora es peligrosa para los habitantes de Las Palmas y, ¿no es peligrosa para los habitantes de Arinaga?" Lo cierto es que la polémica está servida y hacemos una justa pregunta: "Si finalmente la obligan a ponerla en Arinaga, contra mar y viento, y sin contar con la aprobación de millares de vecinos cercanos al Puerto de Arinaga, ¿qué pasará? ¿Se sublevarán los habitantes del Sureste, especialmente los de Arinaga?" Creemos, sinceramente, que "habrán meses, años, pero que muy calientes en la Comarca del Sureste de Gran Canaria". *Antonio Estupiñán es ex decano de los corresponsales de la prensa escrita en Gran Canaria y colaborador de medios digitales.