19 de febrero de 2013

Los arqueólogos descubren 46 nuevos paneles en Los Letreros de Balos

Martes, 19 de febrero.

Marco Martínez explica un grabado lleno de grafitis (B. Suárez)
Canarias7
Verneau lo sacó a la luz en 1874 y hoy sigue regalando hallazgos arqueológicos. Cerca del imponente Roque Aguayro, y en medio del Barranco de Balos, se erige un dique basáltico que encierra una de las más espectaculares zonas arqueológicas de Gran Canaria donde se concentra el mayor número de grabados rupestres de la isla: Los Letreros de Balos.
El yacimiento es un silencioso guardián de varios misterios sobre los primeros canarios. ¿Qué significan los signos alfabéticos que picaron en la piedra? ¿Qué querían expresar al taller las figuras humanas que salpican panel tras panel? ¿Por qué y para qué lo hicieron precisamente allí? Se sabe que los grabados alfabetiformes son signos propios del líbico-bereber (alfabeto Tifinagh), parecidos, que no iguales, a los hallados en otras islas del archipiélago, lo que apuntala el parentesco de los primeros canarios con los pueblos norteafricanos. Y todo el conjunto se vincula al mundo mágico religioso de los aborígenes.
En diciembre de 2012 terminó la primera fase del proyecto de musealización del Lomo de Los Letreros realizado por la empresa Propac, que ganó el concurso público convocado hace años por la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria. Y ya ha empezado a dar sus frutos: se han hallado 44 paneles nuevos con grabados. Para el arqueólogo Julio Cuenca, "el complejo rupestre de Balos es como una gran biblioteca de imágenes y textos grabados en piedra, mensajes dejados por nuestros antepasados aún sin descifrar".
El sondeo realizado en la base de la estación 7, la más espectacular y donde se localiza un tercio de los grabados del conjunto del yacimiento, sacó a la luz motivos que estaban ocultos bajo la tierra acumulada por las crecidas del barranco (el núcleo principal del yacimiento se valló en los años 80). Varios ya habían sido descritos en la investigación sobre Los Letreros de Antonio Beltrán de los 70. Otros eran desconocidos, como los alfabéticos hallados en una piedra hincada y apuntalada que señala y explica con pasión el arqueólogo Marco Martínez. Tras los trabajos de limpieza superficial y de registro y documentación gráfica también han sido descubiertos grabados inéditos hasta ahora.