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| Imagen de archivo del atraque de un barco en el Puerto de Arinaga |
Canarias7
La Autoridad Portuaria de Las Palmas no tiene pensado realizar las obras de ampliación del Puerto de Arinaga previstas en el proyecto al que el Ministerio de Medio Ambiente ha concedido la declaración de impacto ambiental favorable porque "con el tráfico actual no hay necesidad perentoria" de prolongar el dique actual y crear la explanada en la dársena interior de casi 30 hectáreas de superficie y con un muelle propio adosado.
Así lo reconoce el Director de Puertos, José Miguel Pintado, que sólo cree justificable esa ampliación "si se produce demanda por parte de barcos de gas natural licuado (GNL)", es decir, si se construye en la explanada interior la planta regasificadora prevista para Gran Canaria, que aún no dispone de su propia declaración de impacto.
Pintado explica que el proyecto de ampliación autorizado por el Estado haría al Puerto de Arinaga apto para la ubicación de la regasificadora y el tráfico de barcos de GNL. En la nueva explanada interior que se ganaría al mar, con 2,95 millones de metros cúbicos de rellenos, la planta "sí cumple la directiva" que obliga a guardar una distancia mínima con cualquier núcleo poblado. El emplazamiento que estaba previsto en el proyecto inicial de la ampliación, en tierra, "no era conforme a la directiva" europea de regasificadoras.
Pintado incluyó el suministro de combustible entre las posibilidades de crecimiento del tráfico portuario en Arinaga, instalación que ahora apenas acoge reparaciones navales y actividades de desguace. En breve, asegura el Director de Puertos, llegará al Puerto de Arinaga una plataforma petrolífera para su reparación. Además, la Autoridad Portuaria de Las Palmas intenta convertir la instalación en el referente de la provincia para la exportación de chatarra procedente del desguace de barcos, en la que pretende especializarlo.
"Sin tráfico nuevos es poco probable", admitió, que se amplíe el puerto actual, entre otras cosas porque el presupuesto estimado para hacer realidad el proyecto asciende a 134 millones de euros. Siguiendo la hoja de ruta de las obras determinada por la declaración de impacto, la ejecución duraría al menos "entre año y medio y dos años" desde que se inicien los trabajos.
