8 de febrero de 2014

Opinión: "Un paso atrás para nuestros mayores"

Sábado, 8 de febrero.

Isabel Guerra*
En Gran Canaria hay 2.897 mayores a la espera de una plaza de alto requerimiento, es decir, dependientes severos. La media de espera por una cama es de dos años y medio. Muchas personas morirán sin haber obtenido una plaza, aun teniendo el derecho a ella. Esto es, sencillamente, inaceptable y muy duro para miles de familias.

Los recortes sufridos desde que gobierna en España el Partido Popular no han hecho más que ahondar en la problemática de nuestros mayores. La Ley de la promoción de la autonomía personal y de la Dependencia, aprobada y laboriosamente elaborada por los socialistas, ha dado un enorme paso atrás, con la paralización del gobierno de Rajoy de los plazos de ejecución de la propia Ley, y con la escasa financiación que destina el Estado a nuestros mayores.

Esta Ley exige garantizar el Estado de Bienestar, y el derecho de las personas mayores a ser atendidas en condiciones de Igualdad y seguridad.  Por eso, el progreso y buen desarrollo de esta Ley requiere de un liderazgo fuerte para la instalación de la misma en nuestro Archipiélago, requiere de un compromiso y una actuación conjunta de todos los poderes e instituciones públicas, ayuntamientos, cabildos y organizaciones no gubernamentales.

Ese liderazgo también debe ser asumido desde el Cabildo de Gran Canaria, ya que le compete la ejecución de los convenios entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria en materia de mayores y dentro del Plan de Mayores de Canarias. Por tanto, es competencia de la Corporación insular diseñar y auspiciar un servicio que funcione y dé garantías a las ciudadanos y los ciudadanos mayores de nuestra Isla.

Es evidente que la situación de nuestros mayores en Canarias y, especialmente, en Gran Canaria, está muy por debajo de la media española en cuanto a la consecución de objetivos de la Ley. Los datos del Imserso hablan por sí solos. Canarias es la comunidad autónoma con peores resultados del conjunto de España. Esto supone que de cada 100 personas que presentan una solicitud para recibir atención, sólo 27 la obtienen, estando la media nacional en 57 personas.

El caos y colapso existentes en nuestra Comunidad Autónoma vienen dados por el limbo de la dependencia (personas que ya están baremadas y que no se les presta servicios), por la falta de un modelo homogéneo (residencias gestionando con modelos privados, semipúblicos y públicos, con importantes déficit de financiación), por la carencia de infraestructuras necesarias (falta de plazas y falta de concertación publico privada para dar cobertura), por la falta de financiación adecuada (convenios que no se ajustan a el precio plaza día), y por las grandes listas de espera, que no registran apenas movimientos. La situación es alarmante y evidencia un fracaso estrepitoso en nuestra comunidad de la Ley de promoción de la autonomía personal y de la dependencia.

La situación de los mayores en Gran Canaria que acuden al sistema de prestación de servicios en materia de dependencia a través del Cabildo de Gran Canaria es francamente lamentable. Existen en la actualidad dos listas de personas baremadas, las listas del Instituto de Atención Social y Sociosanitario (IASS) y las del Gobierno de Canarias, sin que hasta el momento se hayan puesto de acuerdo para hacer una sola lista. El modelo de gestión es, por tanto, un desacierto, ya que los datos no apuntan a una cobertura de esa demanda.

Residencias gestionadas por ayuntamientos con unos déficit estrepitosos,  y éstas, a la vez, con fuentes de financiación distintas; residencias que reciben fondos directamente del Gobierno de Canarias; residencias que reciben fondos del Cabildo de Gran Canaria; residencia de mayores que en un mismo espacio son gestionadas con personal del Gobierno de Canarias, con personal del IASS y personal de empresas privadas, con diferentes sueldos y condiciones y, por consiguiente, diferentes tratos a las personas mayores.  Es un auténtico caos.

Ese caos se evidencia también en que tenemos residencias gestionadas al 100% por empresas privadas directamente, sin ninguna intervención pública con una concesión administrativa de 25 años, como la de Agüimes, cuyos trabajadores llevan meses sin cobrar, fruto de una privatización. Por eso, en este caso, los socialistas hemos pedido al Cabildo que recupere la gestión de esta residencia, tan necesaria para nuestros mayores. 

Pero la Residencia de Agüimes no es la única que tiene problemas. En Gran Canaria hemos perdido la Residencia de Firgas, la de Mogán y  la de San Mateo. Faltan infraestructuras necesarias para dar cobertura a las personas con grado de dependencia grande, que ven cómo tienen que esperar a que muera una persona mayor para poder acceder a una residencia de este tipo.

Ya desde el Cabildo, los socialistas hemos evidenciado la necesidad de al menos contar en la Isla con dos centros comarcales que den respuesta a las casi tres mil personas que esperan por una plaza. También hemos dicho que otras soluciones a la carencia de plazas podrían ser incrementar la teleasistencia, la ayuda a domicilio y los centros de día. Son insuficientes.
España envejece a pasos agigantados, y Gran Canaria con ella. En este sentido, es necesario fomentar políticas encaminadas a tener un envejecimiento activo.

Tenemos que velar por que los mayores tengan en su última etapa servicios que ellos mismo ayudaron a construir y que el Partido Popular ha ido minando, poco a poco, en dos años. Esperemos que entre todas las instituciones se pueda buscar una salida para dar respuesta a nuestros mayores en Gran Canaria y dejen de esperar por una plaza.
*Isabel Guerra es Consejera del PSOE en el Cabildo de Gran Canaria y responsable de las áreas de Servicios Sociales, Empleo, Igualdad y Medio Ambiente en la oposición.