Jueves, 3 de marzo.
Redacción
El Ayuntamiento de Agüimes aprobó por unanimidad este lunes, en el pleno ordinario correspondiente al pasado mes de febrero, una moción presentada por el grupo Roque Aguayro en defensa de la población mayor y pide a la banca que adopte medidas frente a la brecha digital.
El texto de la moción dice textualmente:
"La Fundación Foessa (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada) se constituyó en 1965, con el impulso de Cáritas Española, para conocer de forma objetiva la situación social de España.
En uno de sus últimos informes indica que la brecha digital se ha convertido en un nuevo factor de exclusión social, una especie de analfabetismo del siglo XXI que la pandemia de la Covid-19 y el proceso acelerado de digitalización han intensificado en casi todos los ámbitos de la vida cotidiana.
Un 35% de la población, es decir, uno de cada tres ciudadanos-as, se siente afectada por lo que se denomina apagón digital, una expresión que designa no solo el hecho de no disponer del instrumental apropiado (por ejemplo, móviles suficientemente competentes), sino carecer de una conexión adecuada o de las habilidades necesarias para su manejo.
Esta brecha podría intensificarse en los próximos años ante un modelo que pone la digitalización en el centro de la vida económica y social.
El proceso que sea necesario de digitalización debe proteger tanto a quienes están menos familiarizados como a quienes están excluidos del acceso a una buena conexión y a un móvil apto, pues lo supondría un espacio de confort para las nuevas generaciones, no debería ser lo contrapuesto a la angustia de quienes no pueden, no quieren o no saben manejarse en la esfera digital.
Con la actual pandemia, la digitalización de la banca y el cierre de sucursales, muchas personas mayores se sienten más perdidas que nunca a la hora de realizar gestiones bancarias, y a medida que los bancos avanzan en sus planes de digitalización, se sienten más desplazados y vulnerables.
En la actualidad, gestiones cotidianas como hacer un ingreso, sacar dinero o abonar algún impuesto les supone un quebradero de cabeza, todo agudizado con la situación sanitaria actual.
Muchos mayores no saben cómo operar en Internet o usar las apps, cada vez más complicadas, que es donde se centra la mayor parte del servicio que ofrecen las entidades bancarias, que restringen también el trato personal.
La cita previa dificulta cada día más el trato cercano y personalizado, abocando a la pérdida de la "privacidad financiera" al tener que pedir ayuda a terceras personas ajenas a las entidades bancarias y arriesgándose a ser víctimas de atropellos y fraudes.
En estos momentos, los mayores tendrán que seguir enfrentándose a una brecha digital que les hace sentir "inútiles, inseguros, desprotegidos e indignados" por el mal o inadecuado trato de las entidades bancarias que, en la anterior crisis, fueron rescatadas con fondos públicos, es decir, de todos-as.
En el último año se habn cerrado cerca del 11% de las oficinas en España y se expone, además, que según los datos del Banco de España, desde la crisis financiera de 2008 hasta el cierre en 2020, son mas de 23.000, casi la mitad de la red, tendencia que ha crecido en el último año.
Estos días, la banca anuncia que tomará medidas para subsanar algunas de las acciones que han provocado esta exclusión social de las personas mayores por la digitalización de la banca, y ante esta dedicada situación, exigimos que no se quede solo en una declaración de buenas intenciones, sino en un compromiso que resuelva la incertidumbre ocasionada en una parte importante de la población que se siente y está excluida de la actividad bancaria".
Por todo lo anteriormente expuesto, la moción expone su apoyo a las reinvindicaciones de la campaña popular "Soy mayor, no idiota" que reclama un mejor trato de la banca a las personas mayores.
Esta iniciativa, liderada por el jubilado valenciao Carlos San Juan, pide una atención más humana en las oficinas bancarias, de forma que se evite la exclusión de un segmento significativo de la población que no puede realizar el tránsito hacia unos servicios financieros plenamente digitalizados.
