Jueves, 22 de diciembre.
Fernando T. Romero*
En diciembre de 1955 se creó la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio “La Salle” de Agüimes por iniciativa y apoyo del Hermano Lorenzo Martín González (para los agüimenses, simplemente, Hermano Lorenzo). El primer presidente de esta Asociación fue Bernardino Romero Melián.
La Magna Cabalgata Reyes-Auto de los Reyes Magos, con mucha ilusión, voluntad y denodado esfuerzo, recorrió las calles de la Villa de Agüimes por primera vez, el 5 de enero de 1956, gracias a la motivación de un grupo de socios y colaboradores de la recién creada Asociación. Se trata de una representación teatral al aire libre en cinco actos, original de Orlando Hernández Martín, que se desarrolla en diversos escenarios del casco de la Villa.
Se iniciaba, así una larga andadura que, sorteando muchas dificultades de toda índole en su ya larga trayectoria, llega hasta el presente. Por tanto, en la próxima edición de enero de 2023, la Cabalgata de Reyes cumplirá 67 años recorriendo las calles de esta Villa.
Por decisión de la Asociación “La Salle”, no se volverá a utilizar la Plaza del Mercado como “Palacio del rey Herodes” para escenificar el Auto de los Reyes Magos. Y, con este pretexto, quien suscribe aprovecha para recordar o dar a conocer el proceso de construcción de este singular edificio de la historia reciente de Agüimes, aunque nunca ejerció la función para la que fue construido.
Siendo alcalde Narciso Bordón Suárez, en julio de 1959, la Corporación Municipal acordó acogerse a los beneficios establecidos, en la entonces vigente legislación, para construir la obra “Plaza de Mercado y Abasto Público”, comprometiéndose el Ayuntamiento a aportar el 50% del costo total de la obra.
Pero fue, durante la alcaldía de Francisco Suárez Suárez (1960-1966), cuando se construyó este peculiar edificio. Así, en mayo de 1960, se concedía la mencionada subvención del 50%. Sin embargo, no se pudo adjudicar la obra porque la subasta quedó desierta. Hubo que aumentar en un 24% el presupuesto inicial y, finalmente, la construcción de la Plaza del Mercado fue adjudicada, en marzo de 1961, a Francisco López Sánchez (489.000 ptas.).
El proyecto de este edificio fue redactado por el prestigioso arquitecto grancanario, Fermín Suárez Valido (1910-1969), autor de importantes obras en la capital de la provincia, como el Instituto Provincial de Sanidad, la Ciudad Deportiva “Martín Freire”, actualmente reformada y denominada Ciudad Deportiva de Gran Canaria, el Edificio de la Gasolinera y Oficinas de DISA en la c/ Tomás Morales (rehabilitada en 2017) o el Edificio Azor I de la Avenida Mesa y López, entre otros. Por sus méritos, tiene una calle con su nombre en el municipio de Las Palmas de Gran Canaria.
En vista de que las obras iban a buen ritmo, en julio de 1962, se formó una Comisión encargada de elaborar unas normas provisionales de funcionamiento, hasta que fuera aprobada la Ordenanza Municipal de Policía de Mercados por la propia Corporación. Esta Comisión, que propondría la adjudicación de los puestos del Mercado de Abastos, estaba formada por los concejales: José Morales Domínguez, Bartolomé Santana Artiles (Don Tito), Diego Artiles Romero y Francisco Sánchez Artiles.
Muy pronto, pensando en su próxima apertura, un mes después (agosto), la Corporación asignaba los puestos de la Plaza del Mercado y establecía el horario de apertura y cierre, designando a Diego Artiles Romero como concejal responsable.
Aunque nunca llegaron a funcionar, sin embargo, por la curiosidad o el interés que pudiera tener entre los vecinos de Agüimes, y para conocimiento de todos, los puestos en la Plaza del Mercado fueron asignados a las personas siguientes:
a) Puesto nº 1 denominado “Comestibles”, a don Fernando Artiles Martín.
b) Puestos nº 2, 3, 4 y 5 denominados “Verduras”, fueron asignados respectivamente, a don Antonio Bordón Lorenzo, a don Antonio Hernández Bordón, a doña Gramena Herrera Armas y a doña María Pérez García.
c) Puesto nº 6 denominado “Venta de Pescado”, quedó reservado para la venta de pescado fresco a vendedores ambulantes.
d) Puesto nº 7 denominado “Venta de Pescado”, a don Manuel Sánchez Hernández.
e) Puestos nº 8, 9 y 10 denominados “Venta de Carnes”, a don Maximiano Trujillo Santana, a don Blas Alemán Cabrera y a don Manuel Goyes Trujillo, respectivamente.
f) Puesto nº 11 denominado “Embutidos o Comestibles” a doña Ana Cordero Martín.
g) Puesto nº 12 denominado “Cafetería” a don Lorenzo Estévez Trujillo.
El horario de apertura y cierre se estableció de cinco de la mañana a la una de la tarde, excepto para el puesto de “Cafetería”, que se le darían otras instrucciones especiales.
Un año después (agosto de 1963), Manuel Goyes Trujillo solicitaba al Ayuntamiento que el puesto que tenía concedido en la Plaza del Mercado para la venta de carne, se traspasara a su hijo Gonzalo Goyes Rodríguez, ya que dicho Mercado aún no se había inaugurado y el mencionado puesto todavía no se había abierto. La Corporación accedió a lo solicitado.
Sin embargo, ya terminadas las obras (1963), las autoridades provinciales exigieron una cubierta al edificio, no prevista en el proyecto inicial. Ésta sería encargada al mismo arquitecto, Sr. Suárez Valido, lo que supuso un presupuesto adicional de 92.192, 64 ptas. Esta techumbre de la Plaza del Mercado era una exigencia de los Servicios Sanitarios Provinciales para autorizar su apertura.
El edificio, ya terminado, se dio de alta en el Inventario de Bienes Municipales, en junio de 1964, con el valor del importe de su construcción: 489.000 ptas. Y en septiembre de ese mismo año (1964), se facultaba al alcalde para que informase sobre el coste de la instalación de un frigorífico, acordándose también aprobar la certificación de la obra a Francisco López Sánchez, por 102.380,11 ptas. Por último, en mayo de 1965, se decidía solicitar a UNELCO el enganche de la instalación del alumbrado a la red general para dotar a la Plaza del Mercado de luz eléctrica.
Hasta aquí, todo lo relacionado con la construcción del mencionado edificio y la precoz asignación administrativa de los puestos de venta. Pero, como ya hemos adelantado, este edificio nunca cumplió el objetivo para el que fue construido, es decir, nunca se abrió al público como Plaza del Mercado. Sin embargo, emulando a Ana Belén respecto a su canción “La Puerta de Alcalá” (1986), y salvando las distancias, los agüimenses podemos también decir: “Ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo” la Plaza del Mercado.
No obstante, este edificio permanecerá en la memoria de los agüimenses como el lugar que, adaptado y decorado adecuadamente, cada año, ha albergado el “Palacio de Herodes” con motivo de la Magna Cabalgata-Auto de los Reyes Magos, evento organizado y protagonizado por la Asociación “La Salle” de la Villa de Agüimes.
*Fernando T. Romero es Cronista Oficial de Agüimes.
