21 de enero de 2026

El colectivo ciclista denuncia las situaciones de riesgo que sufren en las carreteras

 Miércoles, 21 de enero. 

Imagen de archivo

Canarias7

Los aficionados al ciclismo en Gran Canaria denuncian que no hay fin de semana en que no se vean expuestos a situaciones de riesgo debido a adelantamientos temerarios y hasta insultos, parte del pan de cada día de buena parte de los integrantes de este colectivo, a los que les molesta especialmente que este tipo de comportamientos se den incluso en vías en las que se advierte del paso frecuente de ciclistas.
Pedro Quintana, uno de las personas más activas en la defensa de esta demanda, se queja de que está cansado de denunciar lo que está pasando y de que nadie haga nada, de ahí que reclame más vigilancia policial en vías que son muy usadas por estos deportistas, como son el caso de la GC-550, entre Agüimes y Santa Lucía de Tirajana, la GC-65, entre Vecindario y Santa Lucía, o la GC-60, entre San Fernando de Maspalomas y Tunte, entre otras.
Algunos de estos aficionados/as han decidido pasar a la acción y han instalado cámaras en las partes traseras de sus bicicletas para dejar testimonio de algunos comportamientos incívicos de otros conductores/as, sobre todo por parte de motoristas, a quienes les achacan las actitudes más agresivas y peligrosas, aunque también hacen especial referencia a las guaguas.
Pedro Quintana asegura que está cansado de la indiferencia de las instituciones después de haber presentado instancias, todas sin éxito, a los ayuntamientos donde están las vías, como, por ejemplo, San Bartolomé de Tirajana y Santa Lucía de Tirajana, al Defensor del Pueblo y hasta al Ministerio del Interior, del que, por cierto, recibió una "decepcionante" respuesta, pues "se contentaron con detallarme los esfuerzos de concienciación que hacen en sus redes 'sobre la necesidad de salvaguardar la seguridad de los usuarios vulnerables del tráfico'".
A juicio del colectivo, la sensación actual en la carretera es que el ciclista molesta, de ahí que se haya despertado cierta fobia, cuando no odio, hacia este tipo de usuarios de las vías. 
"Nos ponen como los culpables de todo lo que está ocurriendo, cuando la realidad es bien distinta", se lamenta Quintana.
Para colmo, y por si ya no fuera suficiente con esta sobreexposión al riesgo en el tránsito diario por las carreteras de la isla, algunos ciclistas se han encontrado con dificultades añadidas cuando han intentado denunciar expresamente a quienes han puesto en peligro sus vidas.
Acogiéndose a que el Reglamento del Procedimiento Sancionador en materia de tráfico y seguridad vial contempla que cualquier persona puede denunciar al conductor de un vehículo por hechos que puedan constituir infracciones a los preceptos legales, hay ciclistas que se han atrevido a presentar denuncias voluntarias contra los vehículos responsables y se han encontrado con la desagradable coyuntura de que luego, en el boletín de denuncia, se da acceso a la otra parte al conocimiento de todos sus datos personales.
Dado que interpretan que esta fórmula infringe la legislación en materia de protección de datos, también han puesto estos hechos en conocimiento de la Diputación del Común en Canarias.