Sábado, 3 de enero.
Redacción
El primer día del año arrancó con una situación de emergencia que, afortunadamente, tuvo un final feliz después que, en torno a las 01:30 horas, un vehículo que se dirigía a toda velocidad al Hospital Materno Infantil se cruzó con una dotación de bomberos del parque de Arinaga, a quienes un padre y una madre en una situación de angustia máxima solicitaron ayuda porque su bebé presentaba síntomas de asfixia y comenzaba a perder la consciencia.
De inmediato, los efectivos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria aplicaron maniobras de primeros auxilios y soporte vital básico mientras activaban una ambulancia medicalizada del Servicio de Urgencias Canario (SUC).
Durante esos minutos cruciales, los bomberos actuantes lograron estabilizar al bebé y mantuvieron contacto permanente con el personal médico de la Sala Operativa del 112 Canarias.
Sin demora, llegaron al lugar dos ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC), una de soporte vital básico y una sanitarizada, cuyo personal procedieron al traslado del menor al Hospital Materno Infantil, donde quedó ingresado para su evaluación médica.
Los bomberos destacaron ayer la carga emocional de esta intervención, pues "empezar el año salvando la vida a un bebé ha sido, sin duda, una experiencia que nos recuerda la importancia de contar con servicios públicos de emergencia bien coordinador y formados".
De inmediato, los efectivos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria aplicaron maniobras de primeros auxilios y soporte vital básico mientras activaban una ambulancia medicalizada del Servicio de Urgencias Canario (SUC).
Durante esos minutos cruciales, los bomberos actuantes lograron estabilizar al bebé y mantuvieron contacto permanente con el personal médico de la Sala Operativa del 112 Canarias.
Sin demora, llegaron al lugar dos ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC), una de soporte vital básico y una sanitarizada, cuyo personal procedieron al traslado del menor al Hospital Materno Infantil, donde quedó ingresado para su evaluación médica.
Los bomberos destacaron ayer la carga emocional de esta intervención, pues "empezar el año salvando la vida a un bebé ha sido, sin duda, una experiencia que nos recuerda la importancia de contar con servicios públicos de emergencia bien coordinador y formados".
