Jueves, 26 de marzo.
Redacción
La actriz, compositora, cantante y autora de cuentos y poemas, Patricia Charco, con su compañía La Chica Charcos, ofrece hoy, a las 11:00 horas, en el Teatro Cruce de Culturas del Cruce de Arinaga, una sesión escolar con el concierto musical y de animación "Un día fui una sandía".
Esta es la historia de alguien que vive en un planeta muy particular, Barriga, donde crece e imagina el mundo que le espera al otro lado, y que descubre que hay más gente que viene de ese mismo lugar.
Es un espectáculo que habla de la esperanza; de lo pequeño y lo gigante, desde la célula hasta el universo y del ser humano hasta lo colectivo; de la potencia que tiene cada persona al llegar a este mundo para construir el planeta que queremos.
La protagonista, que está acompañada en el escenario de The Katiuskas Band, señala que "un día, hace mucho tiempo, fui una sandía que vivía sols y redonda como una sandía en un mundo redondo; aún no sabía nada; no sabía que el perro ladraba, no sabía que las esquinas doblan o que existen cosas invisibles que salen por la boca y que se llaman palabras".
Asimismo, agrega que "con esas palabra puedes saludar a otras personas, aunque aún no sabía que allá fuera había otras personas y que un mundo me estaba esperando".
Por otra parte, mañana, a las 19:00 horas, en la Casa de la Cultura de Arinaga, Patricia Charcos celebrará una función de narración oral para adultos con "Para contarme, cuento", en el que aborda un puñado de historias que hablan de cómo no llegó a ser gimnasta, de un entierro amputado, del pan, de la virgen de los Dolores y de un secreto.
Patricia Charcos primero quiso ser mayor, después peluquera, y acabo convirtiéndose en actriz, en clown después y hoy en día, cuando le preguntan por su profesión responde ¿creadora?.
Después de pasar por la manos de grandes nombres del mundo de la interpretación y del clown y de trabajar en diversos grupos de teatro, en 2011 empieza su andadura con La Chica Charcos, su propia compañía, que nace de la necesidad de ir más allá de la propia actriz, de la inquietud por inspirar con diferentes lenguajes, para crear un teatro vital que remieva al mundo sin límites de edades.
La compañía juega desde el clown a sumergirse en distintos campos que le apasionan como son el teatro de objetos, la palabra, la música y el movimiento.
Esta es la historia de alguien que vive en un planeta muy particular, Barriga, donde crece e imagina el mundo que le espera al otro lado, y que descubre que hay más gente que viene de ese mismo lugar.
Es un espectáculo que habla de la esperanza; de lo pequeño y lo gigante, desde la célula hasta el universo y del ser humano hasta lo colectivo; de la potencia que tiene cada persona al llegar a este mundo para construir el planeta que queremos.
La protagonista, que está acompañada en el escenario de The Katiuskas Band, señala que "un día, hace mucho tiempo, fui una sandía que vivía sols y redonda como una sandía en un mundo redondo; aún no sabía nada; no sabía que el perro ladraba, no sabía que las esquinas doblan o que existen cosas invisibles que salen por la boca y que se llaman palabras".
Asimismo, agrega que "con esas palabra puedes saludar a otras personas, aunque aún no sabía que allá fuera había otras personas y que un mundo me estaba esperando".
Por otra parte, mañana, a las 19:00 horas, en la Casa de la Cultura de Arinaga, Patricia Charcos celebrará una función de narración oral para adultos con "Para contarme, cuento", en el que aborda un puñado de historias que hablan de cómo no llegó a ser gimnasta, de un entierro amputado, del pan, de la virgen de los Dolores y de un secreto.
Patricia Charcos primero quiso ser mayor, después peluquera, y acabo convirtiéndose en actriz, en clown después y hoy en día, cuando le preguntan por su profesión responde ¿creadora?.
Después de pasar por la manos de grandes nombres del mundo de la interpretación y del clown y de trabajar en diversos grupos de teatro, en 2011 empieza su andadura con La Chica Charcos, su propia compañía, que nace de la necesidad de ir más allá de la propia actriz, de la inquietud por inspirar con diferentes lenguajes, para crear un teatro vital que remieva al mundo sin límites de edades.
La compañía juega desde el clown a sumergirse en distintos campos que le apasionan como son el teatro de objetos, la palabra, la música y el movimiento.
