19 de mayo de 2026

Agüimes ha retirado más de 60 vehículos abandonados en el último año

 Martes, 19 de mayo. 

Imagen de archivo

La Provincia (J.A. Neketán)

Los ayuntamientos de Ingenio, Santa Lucía de Tirajana y Agüimes han retirado de la vía pública en el último año más de 200 vehículos abandonados gracias al servicio mancomunado de gestión de coches en desuso que presta la Mancomunidad del Sureste, una actuación coordinada que busca mejorar la seguridad, la salubridad y la movilidad en los tres municipios, al tiempo que evita que estos vehículos se conviertan en residuos peligrosos y focos de degradación urbana, al tiempo que se ganan plazas de aparcamientos en los principales núcleos urbanos.
El sistema funciona de manera homogénea en los tres territorios: la Policía Local de cada municipio identifica los coches que presentan signos claros de abandono (ITV vencida, largos periodos sin moverse, suciedad, ausencia de seguro o matrículas, neumáticos desinflados), a lo que se le coloca un aviso y se abre expediente administrativo. 
Si el propietario/a no responde en los plazos legales, una grúa vinculada al servicio mancomunado retira el vehículo y lo traslada a un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), donde se procede a su descontaminación, desguace y baja en la Dirección General de Tráfico (DGT).
En Agüimes, el concejal de Seguridad Ciudadana y Movilidad, Efraín González, señala que en el último año se han retirado más de 60 vehículos, también dentro del servicio mancomunado, y recuerda que los coches abandonados son "un fastidio” en todos los núcleos por la falta de aparcamiento. 
Antes de iniciar el procedimiento administrativo, el Ayuntamiento intenta localizar al titular para que lo retire por su cuenta, algo que se logra en alrededor de la mitad de los casos. 
El resto corresponde a propietarios ilocalizables o extranjeros que han abandonado la isla, por lo que se inicia el expediente de declaración de residuo y se ordena el traslado al desguace. 
González subraya que el servicio de retirada con grúa del CAT es gratuito para el ciudadano, si bien el procedimiento administrativo puede alargarse varios meses entre publicaciones, notificaciones y plazos legales. 
A ello se suma una limitación práctica: la capacidad física de los desguaces, ya que los vehículos deben permanecer un tiempo determinado en las instalaciones hasta completar su tratamiento, lo que obliga a amoldar el ritmo de retirada a la disponibilidad de espacio.