6 de mayo de 2026

Iberdrola y Sener compiten por liderar el primer parque eólico marino de España

 Miércoles, 6 de mayo. 

Zona elegida para la eólica marina en Gran Canaria

Redacción

España se prepara para un hito energético con la vista puesta en la próxima década: la puesta en marcha de su primer parque eólico marino comercial, y en este escenario, Canarias emerge como una de las regiones mejor posicionadas para acoger este desarrollo pionero, en el marco de los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM).
La ubicación estratégica del archipiélago y su condición de sistema eléctrico aislado le otorgan una ventaja competitiva frente a otras zonas como Galicia o la fachada mediterránea, una singularidad que convierte a las islas en un entorno idóneo para ensayar soluciones de eólica marina, especialmente flotante, llamada a desempeñar un papel clave en la transición energética.
El primer parque no solo tendrá un carácter simbólico, sino que también supondrá un importante impulso económico e industrial. 
El Gobierno de España avanza en los trámites necesarios para la futura subasta, lo que ha activado el interés del tejido empresarial canario, particularmente de su clúster marítimo, decidido a atraer una inversión estratégica para el desarrollo del sector.
En este contexto, destacan dos proyectos impulsados por compañías de origen vizcaíno que ya han comenzado a posicionarse en Zonas de Alto Potencial Eólico (ZAPER), especialmente al sureste de Gran Canaria.
Por un lado, Iberdrola lidera el proyecto San Borondón, que prevé la instalación de alrededor de 17 aerogeneradores frente al municipio de Agüimes, con una potencia estimada que superaría los 200 MW, aunque su configuración final dependerá de factores técnicos y regulatorios.
Por otro, el proyecto Tarahal está promovido por una alianza encabezada por Sener, junto a BlueFloat Energy y Plenitude, una iniciativa que contempla la instalación de unos 13 aerogeneradores a unos 8 kilómetros de la costa, con una capacidad también superior a los 200 MW.
Mientras Canarias aspira a convertirse en una especie de “escuela” para el despliegue de la eólica marina en España, otras comunidades reclaman no quedar al margen.
En Galicia, en particular, se insiste en la necesidad de que las futuras subastas se desarrollen de forma simultánea en distintos territorios para evitar desequilibrios en el desarrollo industrial.
Así, la carrera por liderar la eólica offshore en aguas españolas ya ha comenzado y, no obstante, su desenlace dependerá de factores clave como el calendario regulatorio, la viabilidad ambiental de los proyectos, la aceptación social y la evolución de una tecnología que, aunque prometedora, aún se encuentra en fase de consolidación a escala comercial en el país.