Sábado, 23 de mayo.
La Provincia
La Audiencia Nacional ha autorizado a la Autoridad Portuaria de Las Palmas para que proceda al desmantelamiento del Little Girls, el narco barco que fue capturado en octubre a 600 millas de Canarias con cuatro toneladas de cocaína a bordo procedentes de Panamá y con destino al puerto gallego de Vigo.
El Little Girls, construido en 1975, navegaba bajo bandera de Tanzania y prestaba apoyo y abastecimiento a los buques en alta mar, un supply ship, como se conoce a este tipo de embarcaciones.
Con una eslora de 54 metros y una manga de 12 metros, fue abordado en octubre por los agentes del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional, con el apoyo del Atalaya, uno de los patrulleros de altura de la Armada, en el marco de la operación Traba, iniciada tras un aviso de la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos.
En esta última travesía transportaba en una estructura de almacenamiento que se había añadido al barco y a la bodega, 140 fardos con 4.000 kilos de cocaína, cuyo valor asciende a un valor de 214 millones.
Los nueve tripulantes fueron detenidos y el barco, desde entonces, permanece atracado en el Puerto de Arinaga después de que la Audiencia Nacional designara a la Autoridad Portuaria de Las Palmas como depositario judicial del mismo.
El jefe de Tráfico Marítimo y Operaciones Asociadas de la Autoridad Portuaria, Antonio Castellano, explica que la falta de mantenimiento y su antigüedad han empeorado el estado de este buque y se teme que pueda zozobrar, motivo por el que se había solicitado el permiso judicial para su desguace.
Con 50 años de vida, precisa, era una embarcación que ya se encontraba al final de su vida útil, y en muchas ocasiones, este tipo de barcos, que suelen presentar un estado muy deteriorado, son utilizados para el tráfico de droga, hasta el punto de que se les conoce en el sector marítimo portuario como buques de "último viaje".
Con el desguace del Little Girls, además, se liberará un puesto de amarre en uno de los puertos gestionados por la Autoridad Portuaria de Las Palmas que en estos momentos registran un 100% de ocupación, tal como ha confirmado su presidenta, Beatriz Calzada, que precisa que hay barcos que esperan a dos millas de la costa grancanaria a la espera de que se genere un hueco en los muelles de La Luz.
En este contexto, el Puerto de Arinaga mantiene también una elevada presión operativa, ya que urge recuperar el espacio, y la institución portuaria destaca el alto coste que supone mantener a flote un barco en tan mal estado como este.
En ese sentido, Antonio Castellano señala que este tipo de situaciones genera un problema añadido para la institución portuaria, ya que la custodia de barcos decomisados implica asumir una serie de obligaciones vinculadas al mantenimiento, la vigilancia y la seguridad de la embarcación mientras se resuelve su destino judicial.
En este caso, la Audiencia Nacional ha autorizado ya la destrucción del buque, por lo que la Autoridad Portuaria de Las Palmas está organizando el dispositivo para trasladarlo remolcado hasta Las Palmas de Gran Canaria.
La previsión es que la maniobra pueda realizarse a lo largo de las próximas semanas, aunque dependerá de las condiciones meteorológicas y de la coordinación técnica necesaria para mover la embarcación con seguridad.
Antes de iniciar el desguace, la Autoridad Portuaria de Las Palmas tendrá que solicitar un informe de estado y condición a Capitanía Marítima para conocer la situación real del barco y determinar las medidas necesarias para evitar riesgos durante su custodia, traslado y destrucción.
Luego, el Little Girls será remolcado hasta el Puerto de Las Palmas, donde se transformará en chatarra tras una compleja operación técnica.
Para empezar, la embarcación será trasladada a las instalaciones de una empresa de La Luz que realiza estos trabajos, Logiscrap, donde se realizará una inspección para identificar los elementos que puedan suponer un riesgo ambiental o para la seguridad de los trabajadores.
En esta primera fase se retirarán combustibles, aceites, lubricantes, aguas de sentina y otros líquidos contaminantes, y se localizarán materiales peligrosos como amianto, pinturas tóxicas o residuos químicos.
También se retirarán los equipos reutilizables o de valor, como motores, cableado, sistemas electrónicos, mobiliario, piezas metálicas y elementos de navegación.
Una vez descontaminado y vacío, comenzará el desmantelamiento estructural por tramos, desde las cubiertas superiores hasta la quilla, con sopletes, maquinaria especializada y grúas de gran tonelaje.
La primera parte de estos trabajos, apunta Castellano, se realizarán en el agua y cuando la altura del buque quede al nivel de la lámina de agua, se sacará al dique seco para continuar.
Finalmente, los materiales se clasifican y se enviará el acero y otros metales a plantas de reciclaje o a fundiciones.
El Little Girls, construido en 1975, navegaba bajo bandera de Tanzania y prestaba apoyo y abastecimiento a los buques en alta mar, un supply ship, como se conoce a este tipo de embarcaciones.
Con una eslora de 54 metros y una manga de 12 metros, fue abordado en octubre por los agentes del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional, con el apoyo del Atalaya, uno de los patrulleros de altura de la Armada, en el marco de la operación Traba, iniciada tras un aviso de la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos.
En esta última travesía transportaba en una estructura de almacenamiento que se había añadido al barco y a la bodega, 140 fardos con 4.000 kilos de cocaína, cuyo valor asciende a un valor de 214 millones.
Los nueve tripulantes fueron detenidos y el barco, desde entonces, permanece atracado en el Puerto de Arinaga después de que la Audiencia Nacional designara a la Autoridad Portuaria de Las Palmas como depositario judicial del mismo.
El jefe de Tráfico Marítimo y Operaciones Asociadas de la Autoridad Portuaria, Antonio Castellano, explica que la falta de mantenimiento y su antigüedad han empeorado el estado de este buque y se teme que pueda zozobrar, motivo por el que se había solicitado el permiso judicial para su desguace.
Con 50 años de vida, precisa, era una embarcación que ya se encontraba al final de su vida útil, y en muchas ocasiones, este tipo de barcos, que suelen presentar un estado muy deteriorado, son utilizados para el tráfico de droga, hasta el punto de que se les conoce en el sector marítimo portuario como buques de "último viaje".
Con el desguace del Little Girls, además, se liberará un puesto de amarre en uno de los puertos gestionados por la Autoridad Portuaria de Las Palmas que en estos momentos registran un 100% de ocupación, tal como ha confirmado su presidenta, Beatriz Calzada, que precisa que hay barcos que esperan a dos millas de la costa grancanaria a la espera de que se genere un hueco en los muelles de La Luz.
En este contexto, el Puerto de Arinaga mantiene también una elevada presión operativa, ya que urge recuperar el espacio, y la institución portuaria destaca el alto coste que supone mantener a flote un barco en tan mal estado como este.
En ese sentido, Antonio Castellano señala que este tipo de situaciones genera un problema añadido para la institución portuaria, ya que la custodia de barcos decomisados implica asumir una serie de obligaciones vinculadas al mantenimiento, la vigilancia y la seguridad de la embarcación mientras se resuelve su destino judicial.
En este caso, la Audiencia Nacional ha autorizado ya la destrucción del buque, por lo que la Autoridad Portuaria de Las Palmas está organizando el dispositivo para trasladarlo remolcado hasta Las Palmas de Gran Canaria.
La previsión es que la maniobra pueda realizarse a lo largo de las próximas semanas, aunque dependerá de las condiciones meteorológicas y de la coordinación técnica necesaria para mover la embarcación con seguridad.
Antes de iniciar el desguace, la Autoridad Portuaria de Las Palmas tendrá que solicitar un informe de estado y condición a Capitanía Marítima para conocer la situación real del barco y determinar las medidas necesarias para evitar riesgos durante su custodia, traslado y destrucción.
Luego, el Little Girls será remolcado hasta el Puerto de Las Palmas, donde se transformará en chatarra tras una compleja operación técnica.
Para empezar, la embarcación será trasladada a las instalaciones de una empresa de La Luz que realiza estos trabajos, Logiscrap, donde se realizará una inspección para identificar los elementos que puedan suponer un riesgo ambiental o para la seguridad de los trabajadores.
En esta primera fase se retirarán combustibles, aceites, lubricantes, aguas de sentina y otros líquidos contaminantes, y se localizarán materiales peligrosos como amianto, pinturas tóxicas o residuos químicos.
También se retirarán los equipos reutilizables o de valor, como motores, cableado, sistemas electrónicos, mobiliario, piezas metálicas y elementos de navegación.
Una vez descontaminado y vacío, comenzará el desmantelamiento estructural por tramos, desde las cubiertas superiores hasta la quilla, con sopletes, maquinaria especializada y grúas de gran tonelaje.
La primera parte de estos trabajos, apunta Castellano, se realizarán en el agua y cuando la altura del buque quede al nivel de la lámina de agua, se sacará al dique seco para continuar.
Finalmente, los materiales se clasifican y se enviará el acero y otros metales a plantas de reciclaje o a fundiciones.
