26 de mayo de 2026

Pepa Aurora se suma a la colección infantil "Las aventuras de Armida" con "¡¡Beñesmén!!"

 Martes, 26 de mayo. 

Portada del libro de Pepa Aurora

Redacción

La Biblioteca Insular de Gran Canaria acogió el viernes la presentación de la cuarta entrega del álbum ilustrado de la colección de cuentos infantiles "Las aventuras de Armida", impulsada por el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada, escrito en esta ocasión por la autora agüimense Pepa Aurora e ilustrado por el tinerfeño Nareme Meliàn.
"¡¡Beñesmén!!" es el título del cuento que se suma a la colección cuya propuesta está dirigida al público infanto-juvenil con la intención de acercar a las nuevas generaciones la historia ficcionada de algunos de los personajes que habitaron en el antiguo poblado de Agáldar, nombre con el que se conocía en época prehispánica a la actual ciudad de Gáldar. 
A través de la literatura y la imagen, desde un lenguaje accesible, creativo y cercano al público más joven, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado por la serie, orientado a despertar la curiosidad por el pasado insular y al patrimonio arqueológico y cultural de Gran Canaria, vinculando la imaginación literaria con la memoria de los antiguos habitantes de la isla.
En ‘¡¡Beñesmén!!’, la mirada infantil se convierte en una vía para conocer, interpretar y compartir aspectos de la historia desde la ficción y la sensibilidad artística. 
El libro, publicado por Ediciones de la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, consta de 53 páginas que incluye al final de la obra un glosario de términos de origen canario vinculados a la historia de la isla, como Agáldar, Guayedra, El Risco, Arajelbén, Tenesor, Tirma, Mocá, Tazarte o Tabefe, entre otras.
La protagonista del cuento de Pepa Aurora sigue siendo Arminda, heredera al morir el Guanarteme de la isla que, en esos momentos de la historia, era solo una niña y vivió en el poblado a finales del siglo XV, que está acompañada de su inseparable amigo Fernandillo.
El título de la obra hace mención a las fiestas de la recolección desarrolladas en los meses de verano en las que se llevaban a cabo grandes convites y diversos juegos por parte de los indígenas de Gran Canaria. 
Este cuento entrelaza realidad y ficción para abordar, desde la educación en valores, la importancia de la amistad, el juego como un derecho de la infancia, el deber de respeto hacia la naturaleza, las personas mayores y las tradiciones.