Miércoles, 15 de julio.Canarias7
El negocio de gas en Gran Canaria dice adiós tras nueve años donde los ríos de tinta y las acaloradas interpelaciones parlamentarias llegaron a ninguna parte.
La empresa Gascan (Compañía Transportista del Gas de Canarias) desmanteló su estructura en Gran Canaria y traslada su personal a Tenerife, con la esperanza de que los trabajos de una década se vean materializados en el futuro Puerto Industrial de Granadilla.
El presidente, Juan Miguel Sanjuán (en la imagen), presentó su dimisión, que fue aceptada por el Consejo, y su sustituto está pendiente de ser designado. La sociedad es propiedad de inversores locales (con un 42% de los títulos), Endesa (47%) y Sodecan, la empresa pública del Gobierno de Canarias, con el 11% restante.
El fin del negocio del gas en Gran Canaria responde a las discrepancias que sus promotores han mantenido con el Cabildo de Gran Canaria y con el Ayuntamiento de Agüimes. La cancelación definitiva del proyecto, que contaba con una subvención de 50 millones de euros de la Unión Europea, ya se trasladó al Gobierno, que conoce los detalles de la operación, según fuentes oficiales, y que declinaron valorar ayer el nuevo rumbo de Gascan.
Por otro lado, el Puerto de Las Palmas, conocedor de la marcha de Gascan, anunció que intensificará las gestiones para la creación del Bolsín del petróleo en Gran Canaria.
En este sentido, la Autoridad Portuaria, que preside Javier Sánchez-Simón, prevé entrevistarse con las autoridades de la Mancomunidad del Sureste, formada por los municipios de Agüimes, Ingenio y Santa Lucía, con el fin de concretar acuerdos para el uso del suelo como futuro almacén de crudo.