El Puerto de Arinaga contará con un banco de pruebas experimental para las últimas generaciones de aerogeneradores, que podrían tener su aplicación en alta mar. El proyecto, impulsado por El Consejo de Administración de
El Director de la División de I+D del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), Gonzalo Piernavieja, señala que los prototipos están destinados a colocarse en tierra, aunque gran parte de esa nueva tecnología podrá usarse en las plantas que se irán construyendo en alta mar (off shore). "Este va a ser un campo de pruebas para atraer a los fabricantes, sobre todo nacionales", añadió Piernavieja.
El laboratorio tecnológico permitirá a las compañías realizar ensayos sobre el nivel de corrosión del material, el funcionamiento de los nuevos sistemas y de los componentes, y realizar todo tipo de pruebas, antes de ponerlos a la venta. Además, se pretende que los estudiantes universitarios puedan tener en este marco un centro para afianzar sus conocimientos.
La empresa, participada a partes iguales por los tres organismos públicos, pretende acondicionar en el espigón los servicios necesarios para que se instalen, al menos, dos molinos de viento, además de las instalaciones de servicios y talleres, que podrían ocupar unos
Los aerogeneradores de nueva generación superan con creces los modelos iniciales. Se trata de enormes turbinas de hasta
La nueva plataforma tendrá todas las exigencias para que las empresas interesadas sólo tengan que levantar sus molinos de viento para recabar información sobre su funcionamiento, en un entorno con condiciones casi extremas. Para ellos tendrán grúas, talleres y conexiones a la red eléctrica, entre otros servicios técnicos añadidos, necesarios para prestar este tipo de servicios.
Una de las empresas que se han interesado por contar con este tipo de instalaciones es la multinacional española Gamesa, aunque ya cuenta con centros de ensayo en otras zonas para evaluar su nueva tecnología eólica.
Los promotores esperan tener en funcionamiento este laboratorio en el plazo de un año y medio y tendrían cabida dos turbinas, sin que molesten a la actividad portuaria, dadas las enormes dimensiones de esta nueva tecnología, que podrá emplearse en un futuro en alta mar.