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| Leticia Romero, en primer término, junto a sus compañeras de selección |
España ha vencido a Rusia y se proclamó campeona del Torneo
Internacional de Lugo, en el que la selección que entrena Miguel Méndez
protagonizó un gran final de partido, donde demostraron todo su potencial y
sorprendieron a la selección rusa, que a pesar de las faltas realizadas en los
últimos minutos del partido, no pudo acercarse en el marcador a las españolas.
Las chicas de Miguel Méndez comenzaron el encuentro de la
misma forma en la que jugaron el anterior: con dos bases sobre la pista.
Leticia Romero y Marina Lizarazu dirigieron el juego de la selección española y
encontraron una forma de conseguir un buen rendimiento.
También estuvo volcada durante estos primeros minutos en
ataque Laura Correa, quien consiguió un buen número de rebotes ofensivos. La
selección de Rusia se encontraba incómoda, anotando casi exclusivamente desde
la línea de tiros libres y terminó 4 abajo al final del primer periodo (13-9)
En el segundo periodo del partido comenzó anotando Gladkova
para la selección rusa. Posteriormente, dos triples casi consecutivos de
Byzarova acercaron a Rusia en el marcador. Sin embargo, la selección española
demostró que son un auténtico equipo, y que todas las jugadoras tienen
importancia en el juego. Así, 6 jugadoras distintas del bloque al que entrena
Miguel Méndez consiguieron anotar en este segundo periodo, en el que España
seguía liderando al final de este, 30-27.
Tras el descanso, España se encontró con un contratiempo
importante en el juego interior. Dos de las interiores españolas se encontraban
con cuatro faltas, y esa situación la supo aprovechar Rusia. La selección
visitante comenzó a anotar puntos en la pintura española y al encontrarse más
cómoda, unida a una situación de que la selección de Miguel Méndez arrastraba
bajos porcentajes de tiro, empató el encuentro a falta de 10 minutos para su
conclusión.
El inicio igualado del último cuarto era un reflejo de las
ganas de victoria de estos dos equipos. España se encontraba errática desde los
tiros libres. Pero en los últimos cuatro minutos del encuentro se decidiría
todo. España volvió a apostar por las dos bases del equipo, y las hizo jugar en
pista con una sola jugadora interior... y dio resultado. La selección aprovechó
la velocidad de sus bases frente a las pívots de Rusia. Un triple de Balart
casi dejó sentenciado el partido a pocos minutos, en los que una Rusia intentó
hacer faltas para acercarse... sin fructífero resultado.
