17 de julio de 2012

Leticia Romero, pieza clave de la selección en el Torneo Internacional de Lugo

Leticia Romero, en primer término, junto a sus compañeras de selección
Martes, 17 de julio.

España ha vencido a Rusia y se proclamó campeona del Torneo Internacional de Lugo, en el que la selección que entrena Miguel Méndez protagonizó un gran final de partido, donde demostraron todo su potencial y sorprendieron a la selección rusa, que a pesar de las faltas realizadas en los últimos minutos del partido, no pudo acercarse en el marcador a las españolas.
Las chicas de Miguel Méndez comenzaron el encuentro de la misma forma en la que jugaron el anterior: con dos bases sobre la pista. Leticia Romero y Marina Lizarazu dirigieron el juego de la selección española y encontraron una forma de conseguir un buen rendimiento.
También estuvo volcada durante estos primeros minutos en ataque Laura Correa, quien consiguió un buen número de rebotes ofensivos. La selección de Rusia se encontraba incómoda, anotando casi exclusivamente desde la línea de tiros libres y terminó 4 abajo al final del primer periodo (13-9)
En el segundo periodo del partido comenzó anotando Gladkova para la selección rusa. Posteriormente, dos triples casi consecutivos de Byzarova acercaron a Rusia en el marcador. Sin embargo, la selección española demostró que son un auténtico equipo, y que todas las jugadoras tienen importancia en el juego. Así, 6 jugadoras distintas del bloque al que entrena Miguel Méndez consiguieron anotar en este segundo periodo, en el que España seguía liderando al final de este, 30-27.
Tras el descanso, España se encontró con un contratiempo importante en el juego interior. Dos de las interiores españolas se encontraban con cuatro faltas, y esa situación la supo aprovechar Rusia. La selección visitante comenzó a anotar puntos en la pintura española y al encontrarse más cómoda, unida a una situación de que la selección de Miguel Méndez arrastraba bajos porcentajes de tiro, empató el encuentro a falta de 10 minutos para su conclusión.
El inicio igualado del último cuarto era un reflejo de las ganas de victoria de estos dos equipos. España se encontraba errática desde los tiros libres. Pero en los últimos cuatro minutos del encuentro se decidiría todo. España volvió a apostar por las dos bases del equipo, y las hizo jugar en pista con una sola jugadora interior... y dio resultado. La selección aprovechó la velocidad de sus bases frente a las pívots de Rusia. Un triple de Balart casi dejó sentenciado el partido a pocos minutos, en los que una Rusia intentó hacer faltas para acercarse... sin fructífero resultado.