7 de abril de 2026

El tren de Gran Canaria ya cuenta con luz verde ambiental

 Martes, 7 de abril.

Infografía de la estación en el Polígono Industrial de Arinaga
Redacción

El proyecto de implantación de una línea ferroviaria en la isla ha obtenido la declaración de impacto ambiental favorable, emitida por el Órgano Ambiental de Gran Canaria, al no preverse efectos adversos significativos sobre el medio ambiente, siempre que se cumplan las medidas preventivas, protectoras y correctoras previstas en el estudio de impacto ambiental, los planes y programas de vigilancia y los condicionantes formulados.
La declaración de impacto favorable a la introducción del tren como medio de transporte público entre la capital y el sur incluye decenas de condicionantes que afectan a todos sus elementos, desde las once estaciones que incluye hasta el parque eólico asociado, las cocheras y los viaductos del trazado, entre otras partes.
La declaración determina la necesidad de constituir una comisión de seguimiento de su contenido, cuya composición establece que deberá crearse antes de seis meses y mantenerse hasta dos años después de que la línea ferroviaria esté en marcha.
El modo guiado de transporte proyectado en Gran Canaria tiene un trazado de aproximadamente 58 kilómetros de longitud, configurado en doble vía entre los tramos de las estaciones de San Telmo y Playa del Inglés y en vía única en los tramos de integración urbana situados en los extremos (Santa Catalina-San Telmo y Playa del Inglés-Maspalomas).
El trazado previsto para trenes que alcancen una velocidad máxima de 160 km/h discurre por una franja de territorio muy heterogéneo del corredor este insular que atraviesa los municipios de Las Palmas de Gran Canaria, Telde, Ingenio, Agüimes, Santa Lucia de Tirajana y San Bartolomé de Tirajana.
A lo largo del corredor ferroviario se encuentran estratégicamente ubicadas once estaciones en los núcleos de mayor demanda, una de ellas en la zona industrial de Arinaga, diseñadas como auténticos nodos intermodales, con sus correspondientes aparcamientos disuasorios y conexiones con el resto de modos de transporte.
También se reparten por el recorrido todas las instalaciones auxiliares necesarias para su operación, como los talleres y áreas de mantenimiento, las cocheras, el centro de control y mando ferroviario en las proximidades de la estación de Vecindario y el parque eólico de autoconsumo de 26,4 MW que suministrará la energía eléctrica necesaria para el funcionamiento del sistema.
Tras el acuerdo del Órgano Ambiental de Gran Canaria, alcanzado por unanimidad, la empresa pública del Cabildo de Gran Canaria, Ferrocarriles de Gran Canaria, podrá iniciar las expropiaciones de los terrenos por los que circulará la futura línea ferroviaria, para lo que dispone de un presupuesto de casi 16,67 millones de euros.
La relación concreta e individualizada de los bienes o derechos a expropiar para construir la línea ferroviaria entre Santa Catalina y Meloneras, cuya ejecución está declarada de interés insular estratégico, ha sido elaborada por Ferrocarriles en colaboración con Ineco, medio propio del Ministerio de Transportes.
El interés general obedece no solo a la actual congestión viaria de la autovía GC-1 y la necesidad de mejora de transporte público colectivo, sino a la oportunidad de conseguir un transporte insular global eficiente, completamente intermodal y alineado con las estrategias de movilidad y energía nacionales y europeas.