Lunes, 13 de abril.
Redacción
La Plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria ha dado por finalizada la investigación judicial contra J.L.T., masajista y terapeuta acusado de abusar sexualmente de una clienta en su centro, ubicado en Vargas.
Los presuntos hechos ocurrieron el pasado 28 de enero de 2022 y el juicio se celebrará el 3 de marzo de 2027 y será enjuiciada por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas.
En su escrito de acusación, la Fiscalía califica los hechos como constitutivos de un delito de abuso sexual con penetración, y sostiene que el acusado "actuó con ánimo libidinoso y llevó a cabo tocamientos de carácter sexual, introduciendo los dedos en las partes íntimas de la clienta durante varios minutos" durante el masaje.
Según el Ministerio Público, que solicita una petición de condena de cinco años de prisión, "la mujer no consintió estos actos y quedó paralizada, sin capacidad de reacción", y al día siguiente le reprochó lo ocurrido mediante mensajes de teléfono móvil, a los que el acusado respondió asegurando "que se había dejado llevar" y que siempre "ha separado la profesionalidad de lo demás".
Por su parte, la acusación particular, que representa a la víctima y que la ejerce el letrado Pedro García Pareja, eleva la petición de pena hasta los diez años de prisión y solicita una indemnización de 25.000 euros por los daños morales sufridos.
En su escrito, esta parte incide en que el acusado "se habría aprovechado del estado de relajación y desconcierto de la víctima" durante la terapia, prolongando durante varios minutos los presuntos tocamientos e introducciones de dedos sin consentimiento.
Asimismo, añade que la mujer desarrolló posteriormente un trastorno depresivo con tratamiento médico y psicológico prolongado.
El caso estalló en 2022, después que al ahora acusado se le impusiera como medida cautelar una orden de alejamiento contra la víctima.
En un primer momento, eran dos las mujeres, hermanas, perjudicadas en el procedimiento, pero una retiró la denuncia y no siguió adelante en el proceso.
La autoridad judicial determinó en aquel entonces que el investigado no puede acercarse a menos de 500 metros de la víctima ni comunicarse con ella mientras dure la tramitación de esta causa.
Este individuo, presuntamente, se dedicaba a realizar terapias alternativas basadas en masajes terapéuticos, técnicas orientales y se publicitaba como especialista en sinergología, psicología transpersonal y neuropsicología, campos sobre los que ha llegado a publicar algunos libros.
En su declaración en sede judicial, el acusado, a preguntas de su abogado, negó los hechos, aunque reconoció haberle efectuado una terapia a la denunciante.
Asimismo, negó también categóricamente "haberle quitado la ropa o haberle realizado tocamientos en la zona anal y genital" a su entonces cliente.
Los presuntos hechos ocurrieron el pasado 28 de enero de 2022 y el juicio se celebrará el 3 de marzo de 2027 y será enjuiciada por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas.
En su escrito de acusación, la Fiscalía califica los hechos como constitutivos de un delito de abuso sexual con penetración, y sostiene que el acusado "actuó con ánimo libidinoso y llevó a cabo tocamientos de carácter sexual, introduciendo los dedos en las partes íntimas de la clienta durante varios minutos" durante el masaje.
Según el Ministerio Público, que solicita una petición de condena de cinco años de prisión, "la mujer no consintió estos actos y quedó paralizada, sin capacidad de reacción", y al día siguiente le reprochó lo ocurrido mediante mensajes de teléfono móvil, a los que el acusado respondió asegurando "que se había dejado llevar" y que siempre "ha separado la profesionalidad de lo demás".
Por su parte, la acusación particular, que representa a la víctima y que la ejerce el letrado Pedro García Pareja, eleva la petición de pena hasta los diez años de prisión y solicita una indemnización de 25.000 euros por los daños morales sufridos.
En su escrito, esta parte incide en que el acusado "se habría aprovechado del estado de relajación y desconcierto de la víctima" durante la terapia, prolongando durante varios minutos los presuntos tocamientos e introducciones de dedos sin consentimiento.
Asimismo, añade que la mujer desarrolló posteriormente un trastorno depresivo con tratamiento médico y psicológico prolongado.
El caso estalló en 2022, después que al ahora acusado se le impusiera como medida cautelar una orden de alejamiento contra la víctima.
En un primer momento, eran dos las mujeres, hermanas, perjudicadas en el procedimiento, pero una retiró la denuncia y no siguió adelante en el proceso.
La autoridad judicial determinó en aquel entonces que el investigado no puede acercarse a menos de 500 metros de la víctima ni comunicarse con ella mientras dure la tramitación de esta causa.
Este individuo, presuntamente, se dedicaba a realizar terapias alternativas basadas en masajes terapéuticos, técnicas orientales y se publicitaba como especialista en sinergología, psicología transpersonal y neuropsicología, campos sobre los que ha llegado a publicar algunos libros.
En su declaración en sede judicial, el acusado, a preguntas de su abogado, negó los hechos, aunque reconoció haberle efectuado una terapia a la denunciante.
Asimismo, negó también categóricamente "haberle quitado la ropa o haberle realizado tocamientos en la zona anal y genital" a su entonces cliente.
