Sábado, 11 de abril.
Redacción
Una patrulla de la Policía Local de Agüimes, en el transcurso de un servicio rutinario de seguridad ciudadana, llevó a cabo durante la noche del jueves, minutos antes de las 22:00 horas, un discreto seguimiento al conductor de un vehículo que había levantado las sospechas de los agentes, quienes procedieron a darle el alto tras observar que se había saltado una línea continua.
Sin embargo, el individuo, lejos de acatar la orden policial, emprendió la huida por la zona industrial de Arinaga, circulando de forma zigzagueante y a alta velocidad.
Como consecuencia de esta conducción temeraria, el conductor perdió el control del vehículo en la calle Vinca, colisionando con tres vehículos: una furgoneta que circulaba correctamente, y en la que una de las personas ocupantes tuvo que ser atendido por una ambulancia del Servicio de Urgencias Canario (SUC) al presentar heridas de carácter leve, y otros dos coches que se encontraban estacionados y que quedaron en estado de siniestro total.
A pesar de la gravedad del impacto, no se produjeron más daños personales, ya que varias personas usuarias de un gimnasio se encontraban hablando en la acera tras finalizar sus entrenamientos, evitando así consecuencias mayores.
El conductor, que carecía de permiso de conducir, resultó ser un hombre de 30 años, natural de Senegal y vecino de Vecindario (Santa Lucía de Tirajana),donde ya fue detenido hace tres meses por hechos similares, y que cuenta con un amplio historial delictivo, incluyendo al menos un ingreso en prisión.
Como consecuencia de esta conducción temeraria, el conductor perdió el control del vehículo en la calle Vinca, colisionando con tres vehículos: una furgoneta que circulaba correctamente, y en la que una de las personas ocupantes tuvo que ser atendido por una ambulancia del Servicio de Urgencias Canario (SUC) al presentar heridas de carácter leve, y otros dos coches que se encontraban estacionados y que quedaron en estado de siniestro total.
A pesar de la gravedad del impacto, no se produjeron más daños personales, ya que varias personas usuarias de un gimnasio se encontraban hablando en la acera tras finalizar sus entrenamientos, evitando así consecuencias mayores.
El conductor, que carecía de permiso de conducir, resultó ser un hombre de 30 años, natural de Senegal y vecino de Vecindario (Santa Lucía de Tirajana),donde ya fue detenido hace tres meses por hechos similares, y que cuenta con un amplio historial delictivo, incluyendo al menos un ingreso en prisión.
Los agentes intervinientes contaron con la colaboración de los compañeros de una segunda patrulla, que instruyeron las diligencias correspondientes, así como otra de la Guardia Civil de Puesto Principal de Agüimes.
