Domingo, 17 de mayo.
Redacción
En la zona del Muelle de Arinaga ha abierto sus puertas un negocio familiar que permite disfrutar de sabores mediterráneos sin salir de la isla, un proyecto gastronómico que nace de la pasión familiar y que busca dar una vuelta al concepto de la focaccia tradicional a través de la creatividad y el producto local.
Daniela y Alejandra son dos hermanas que decidieron dar un giro de 180º a sus vidas y, tras años de experiencia al otro lado de la barra, colgaron el uniforme de camareras para tomar las riendas de su propio destino gastronómico.
Lo que comenzó siendo una idea compartida, hoy Blubalú es una realidad en Arinaga, un viaje emprendedor que fusiona su energía con una visión clara y un objetivo firme en mente.
Para afrontar el camino, Daniela y Alejandra unieron su espíritu emprendedor con una propuesta culinaria innovadora, donde la complicidad entre ambas se refleja en la atención al detalle, desde la decoración hasta la cuidada selección de ingredientes que coronan sus masas.
Lo que diferencia a Blubalú es la calidad de su base, unas focaccias elaboradas artesanalmente con los mejores productos, que ofrecen un bocado sabroso con ese crujido exterior tan característico que solo se consigue con paciencia y técnica.
La carta, un recorrido por combinaciones que van desde embutidos de primera calidad a vegetales de temporada, está siendo recomendada por diversa personas, entre las que se cuenta la influencer Ashu Harjani (@ashuncion), que optó por la focaccia Porca (porchetta, rulo de cabra, tomate semiseco, cebolla caramelizada. miel y mostaza) y la espectaacular brownie de frambuesa.
La versatilidad de Blubalú es ideal tanto para un desayuno frente al mar como para un tardeo con amigos/as, con opciones que incluyen desde un ricoice latte hasta un buen matcha o sus llamativos açai, en un entorno donde esta propuesta de street food de alta calidad aporta diversidad y modernidad al sureste de Gran Canaria.
Daniela y Alejandra son dos hermanas que decidieron dar un giro de 180º a sus vidas y, tras años de experiencia al otro lado de la barra, colgaron el uniforme de camareras para tomar las riendas de su propio destino gastronómico.
Lo que comenzó siendo una idea compartida, hoy Blubalú es una realidad en Arinaga, un viaje emprendedor que fusiona su energía con una visión clara y un objetivo firme en mente.
Para afrontar el camino, Daniela y Alejandra unieron su espíritu emprendedor con una propuesta culinaria innovadora, donde la complicidad entre ambas se refleja en la atención al detalle, desde la decoración hasta la cuidada selección de ingredientes que coronan sus masas.
Lo que diferencia a Blubalú es la calidad de su base, unas focaccias elaboradas artesanalmente con los mejores productos, que ofrecen un bocado sabroso con ese crujido exterior tan característico que solo se consigue con paciencia y técnica.
La carta, un recorrido por combinaciones que van desde embutidos de primera calidad a vegetales de temporada, está siendo recomendada por diversa personas, entre las que se cuenta la influencer Ashu Harjani (@ashuncion), que optó por la focaccia Porca (porchetta, rulo de cabra, tomate semiseco, cebolla caramelizada. miel y mostaza) y la espectaacular brownie de frambuesa.
La versatilidad de Blubalú es ideal tanto para un desayuno frente al mar como para un tardeo con amigos/as, con opciones que incluyen desde un ricoice latte hasta un buen matcha o sus llamativos açai, en un entorno donde esta propuesta de street food de alta calidad aporta diversidad y modernidad al sureste de Gran Canaria.
