Domingo, 17 de mayo.
Redacción
Una final de categoría benjamín de fútbol sala celebrada el viernes en Arguineguín, y que enfrentaba a Costa Mogansur CD y Pío Pío Temisas (Agüimes FS), terminó marcada por una serie de incidentes protagonizados presuntamente por parte del público asistente, en un ambiente que varios familiares y miembros del equipo visitante califican de “inadmisible” en el deporte base.
Según relatan testigos presentes en el encuentro, el equipo visitante dominaba el marcador por 0-2 cuando, tras el primer gol del conjunto local, varios personas adultas invadieron la pista durante la celebración, llegando algunas de ellas, aseguran, a increpar e intimidar a jugadores menores de edad, generando una situación de tensión impropia de una competición infantil.
La escena, que habría provocado momentos de angustia entre varios niños, tuvo uno de los episodios más delicados cuando un jugador agüimense, de apenas 10 años, tuvo que ser acompañado al baño entre lágrimas y vómitos debido al estado de ansiedad y miedo que sufría tras lo ocurrido.
Desde el entorno del equipo afectado reconocen y aplauden la actuación del delegado de campo, que intentó mediar y controlar la situación, aunque lamentan que el ambiente continuara siendo hostil durante parte del encuentro.
Además, critican la actitud mostrada durante el partido por el entrenador del conjunto local, al que acusan de mantener una dinámica constante de gritos y presión excesiva sobre los menores, algo que consideran incompatible con los valores del deporte formativo.
Otro de los aspectos señalados por los presentes fue la ausencia de representantes de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas en una final de estas características, y algunos familiares consideran que debería existir una mayor supervisión institucional en encuentros de deporte base, especialmente en partidos de máxima tensión competitiva.
Más allá del resultado deportivo, que finalizó con el conjunto de Mogán logrando el campeonato, las personas afectadas insisten en que lo verdaderamente preocupante es el ejemplo que reciben los menores en este tipo de situaciones.
“El deporte base debe ser un espacio de respeto, aprendizaje y compañerismo, no un escenario de miedo y enfrentamientos”, señalan.
El comunicado difundido tras el partido y firmado por un aficionado, concluye felicitando al Costa Mogansur CD por la consecución del título, que empató en el partido de ida disputado en Agüimes (1-1) y se impuso en la vuelta (3-2), aunque subraya la necesidad de reflexionar para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en el futuro.
Según relatan testigos presentes en el encuentro, el equipo visitante dominaba el marcador por 0-2 cuando, tras el primer gol del conjunto local, varios personas adultas invadieron la pista durante la celebración, llegando algunas de ellas, aseguran, a increpar e intimidar a jugadores menores de edad, generando una situación de tensión impropia de una competición infantil.
La escena, que habría provocado momentos de angustia entre varios niños, tuvo uno de los episodios más delicados cuando un jugador agüimense, de apenas 10 años, tuvo que ser acompañado al baño entre lágrimas y vómitos debido al estado de ansiedad y miedo que sufría tras lo ocurrido.
Desde el entorno del equipo afectado reconocen y aplauden la actuación del delegado de campo, que intentó mediar y controlar la situación, aunque lamentan que el ambiente continuara siendo hostil durante parte del encuentro.
Además, critican la actitud mostrada durante el partido por el entrenador del conjunto local, al que acusan de mantener una dinámica constante de gritos y presión excesiva sobre los menores, algo que consideran incompatible con los valores del deporte formativo.
Otro de los aspectos señalados por los presentes fue la ausencia de representantes de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas en una final de estas características, y algunos familiares consideran que debería existir una mayor supervisión institucional en encuentros de deporte base, especialmente en partidos de máxima tensión competitiva.
Más allá del resultado deportivo, que finalizó con el conjunto de Mogán logrando el campeonato, las personas afectadas insisten en que lo verdaderamente preocupante es el ejemplo que reciben los menores en este tipo de situaciones.
“El deporte base debe ser un espacio de respeto, aprendizaje y compañerismo, no un escenario de miedo y enfrentamientos”, señalan.
El comunicado difundido tras el partido y firmado por un aficionado, concluye felicitando al Costa Mogansur CD por la consecución del título, que empató en el partido de ida disputado en Agüimes (1-1) y se impuso en la vuelta (3-2), aunque subraya la necesidad de reflexionar para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en el futuro.
