Jueves, 13 de agosto.
Redacción
Agüimes pudo contemplar ayer uno de los acontecimientos astronómicos más destacados del año: el eclipse solar que ha recorrido buena parte de España y que, desde Canarias, se ha observado de forma parcial.
El fenómeno ha tenido su momento de máximo en Agüimes alrededor de las 19:53 horas, cuando la Luna ha llegado a ocultar aproximadamente el 69,3% del disco solar.
En ese instante, el Sol se encontraba muy próximo al horizonte, a unos 10 grados de altura, por lo que disponer de una línea de visión despejada hacia el oeste resultó fundamental para seguir el eclipse.
A diferencia de buena parte del norte de la Península, donde el eclipse ha sido total, en Canarias la Luna no ha llegado a cubrir completamente el Sol.
El eclipse de ayer constituye además un acontecimiento especialmente singular para España, ya que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) señala que se trata del primer eclipse total de Sol visible desde la Península Ibérica en más de un siglo, mientras que el último eclipse total visible desde territorio español tuvo lugar en 1959 y pudo observarse únicamente desde las Islas Canarias.
Este eclipse no es un fenómeno aislado, ya que forma parte de una excepcional sucesión de tres eclipses solares que serán visibles desde España entre 2026 y 2028, una circunstancia que el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) considera una oportunidad histórica para la divulgación y la observación astronómica.
La siguiente cita llegará el 2 de agosto de 2027, con un nuevo eclipse total de Sol que también será visible desde España, y que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) incluye junto al de ayer dentro de la excepcional sucesión de eclipses solares que vivirá el país.
El tercer capítulo llegará el 26 de enero de 2028, cuando tendrá lugar un eclipse solar anular.
En este caso, la Luna se situará delante del Sol sin llegar a cubrir completamente su disco, dejando visible el característico "anillo de fuego".
De esta manera, los cielos españoles serán escenario de dos eclipses totales, en 2026 y 2027, y uno anular, en 2028, una sucesión poco habitual que está despertando un notable interés entre aficionados/as, instituciones científicas y expertos/as en divulgación astronómica.
Para Canarias, estos acontecimientos tienen además una particularidad: aunque el Archipiélago no se encuentre en la franja de totalidad de los eclipses de 2026 y 2027, sus cielos permitirán disfrutar de diferentes grados de parcialidad y seguir de cerca esta singular secuencia astronómica.
Así, lo ocurrido ayer en Agüimes no es solamente una cita puntual con el cielo, sino el comienzo de una trilogía astronómica que se prolongará durante los próximos dos años, con nuevas oportunidades para levantar la mirada y observar cómo la Luna y el Sol vuelven a encontrarse en el cielo.
El fenómeno ha tenido su momento de máximo en Agüimes alrededor de las 19:53 horas, cuando la Luna ha llegado a ocultar aproximadamente el 69,3% del disco solar.
En ese instante, el Sol se encontraba muy próximo al horizonte, a unos 10 grados de altura, por lo que disponer de una línea de visión despejada hacia el oeste resultó fundamental para seguir el eclipse.
A diferencia de buena parte del norte de la Península, donde el eclipse ha sido total, en Canarias la Luna no ha llegado a cubrir completamente el Sol.
El eclipse de ayer constituye además un acontecimiento especialmente singular para España, ya que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) señala que se trata del primer eclipse total de Sol visible desde la Península Ibérica en más de un siglo, mientras que el último eclipse total visible desde territorio español tuvo lugar en 1959 y pudo observarse únicamente desde las Islas Canarias.
Este eclipse no es un fenómeno aislado, ya que forma parte de una excepcional sucesión de tres eclipses solares que serán visibles desde España entre 2026 y 2028, una circunstancia que el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) considera una oportunidad histórica para la divulgación y la observación astronómica.
La siguiente cita llegará el 2 de agosto de 2027, con un nuevo eclipse total de Sol que también será visible desde España, y que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) incluye junto al de ayer dentro de la excepcional sucesión de eclipses solares que vivirá el país.
El tercer capítulo llegará el 26 de enero de 2028, cuando tendrá lugar un eclipse solar anular.
En este caso, la Luna se situará delante del Sol sin llegar a cubrir completamente su disco, dejando visible el característico "anillo de fuego".
De esta manera, los cielos españoles serán escenario de dos eclipses totales, en 2026 y 2027, y uno anular, en 2028, una sucesión poco habitual que está despertando un notable interés entre aficionados/as, instituciones científicas y expertos/as en divulgación astronómica.
Para Canarias, estos acontecimientos tienen además una particularidad: aunque el Archipiélago no se encuentre en la franja de totalidad de los eclipses de 2026 y 2027, sus cielos permitirán disfrutar de diferentes grados de parcialidad y seguir de cerca esta singular secuencia astronómica.
Así, lo ocurrido ayer en Agüimes no es solamente una cita puntual con el cielo, sino el comienzo de una trilogía astronómica que se prolongará durante los próximos dos años, con nuevas oportunidades para levantar la mirada y observar cómo la Luna y el Sol vuelven a encontrarse en el cielo.
