27 de septiembre de 2026

El entorno del Aeropuerto de Gran Canaria centra una nueva convocatoria de limpieza de invernaderos abandonados

 Domingo, 27 de septiembre. 

Redacción

La Mancomunidad del Sureste ha abierto una nueva convocatoria de limpieza de invernaderos abandonados en esta comarca destinada a administraciones públicas o entidades privadas que sean propietarias de parcelas dentro del área de intervención, que en esta ocasión se centra en el entorno del Aeropuerto de Gran Canaria y las distintas vías de paso para el tránsito hacia la zona sur de la isla.
La iniciativa, dotada con 1,5 millones de euros que aporta el Cabildo de Gran Canaria, tiene un plazo de 20 días, a contar a partir de mañana, para presentar propuestas, y la intención de la entidad comarcal es ejecutar las labores de limpieza en 2027.
Del total de las 40 hectáreas mínimas estimadas de intervención, se establecen tres líneas de subvención, una por cada uno de los tres municipios que conforman la Mancomunidad del Sureste.
Así, si el volumen de las propuestas se ajusta a los objetivos iniciales se ejecutarán labores de limpieza en 21.64 hectáreas de Santa Lucía de Tirajana, en 9,30 hectáreas de Agüimes y en 9,06 hectáreas de Ingenio. 
No obstante, se establecen también una serie de excepciones para que la intervención se pueda completar e incluso llegar más allá de 40 hectáreas.
Además, con objeto de favorecer la participación de los pequeños propietarios/as, se limitará la superficie máxima de intervención por propietario/a a un total de cinco hectáreas, teniendo preferencia aquellos terrenos de las parcelas que tengan menor superficie.
Las tareas de limpieza serán llevadas a cabo por personal contratado por la Mancomunidad, que será financiado por una subvención nominativa de la Consejería de Empleo del Cabildo de Gran Canaria.
Las propuestas que se reciban serán evaluada en base a cuatro criterios: la titularidad del terreno, la ubicación de las parcelas en las áreas de actuación prioritarias que establece la convocatoria, el grado de degradación que presenten los terrenos y, por último, la superficie de las parcelas, un criterio este último que servirá para resolver posibles empates.