Lunes, 28 de septiembre.
Redacción
El proyecto de ampliación y mejora de la terminal de graneles líquidos (betunes asfálticos y emulsiones) del Puerto de Arinaga no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente, siempre que se dé cumplimiento a las medidas ambientales contenidas en el documento ambiental así como a las medidas adicionales incluidas en el informe de impacto ambiental formulado por la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias.
La resolución concluye que no resulta necesario someter el proyecto promovido por Asfaltos de Arinaga, S.A, que tiene un presupuesto de casi seis millones de euros y un plazo de ejecución estimado de 24 meses divididos en dos fases, al procedimiento de evaluación de impacto ambiental ordinaria.
El proyecto incluye, entre otras actuaciones, la creación de una instalación auxiliar de una planta móvil de preparación de betún modificado con una capacidad de producción de 20 toneladas por hora, que podrá trabajar anexa a la terminal de betún asfáltico o de manera independiente realizando las entregas en camión, la instalación auxiliar de un cargadero de barriles que permitirá cargar el producto en formato barriles/bidones y la puesta en marcha de una planta fotovoltaica de 35 kilovatios en régimen de autoconsumo con excedentes situada sobre las cubiertas de la terminal.
También está previsto desmontar una de las calderas de fueloil existente, la adaptación de la otra caldera de fueloil a gasoil y la adaptación del depósito de suministro de la caldera de fueloil a gasoil.
Para la mejora de la productividad de la terminal actual se requiere poder dar cabida a buques de mayor capacidad, que deben atracar en la zona del muelle de Arinaga con mayores calados aptos para ellos, por lo que se necesita ampliar la superficie de la concesión actual para la conducción de trasiego hasta una toma que estará situada entre los bolardos B31 y B32 ubicados en la segunda alineación de muelle.
Al decantarse el documento ambiental por esta alternativa, también será necesario ampliar la superficie de la concesión de la galería de servicio en 225,2 metros cuadrados para la conducción de trasiego.
Las otras dos alternativas barajadas eran la no realización del proyecto (estado actual) y la implantación de una nueva terminal de graneles líquidos independiente solicitando una nueva concesión de dos superficies en suelo libre.
Con la información disponible, explica la resolución, se considera que las actuaciones proyectadas no supondrán un incremento significativo de las afecciones existentes en el entorno industrial y portuario, ni una acumulación o sinergia apreciable con las actividades que se desarrollan en la zona.
Entre las medidas ambientales adicionales de obligado cumplimiento para materializar el proyecto figura la que establece que para evitar afecciones por ruido a cetáceos, aves marinas y tortugas durante la fase de obras se realizará una observación previa del entorno.
En caso de detectarse algún ejemplar, se esperará un mínimo de treinta minutos desde el último avistamiento antes de iniciar los trabajos.
La resolución concluye que no resulta necesario someter el proyecto promovido por Asfaltos de Arinaga, S.A, que tiene un presupuesto de casi seis millones de euros y un plazo de ejecución estimado de 24 meses divididos en dos fases, al procedimiento de evaluación de impacto ambiental ordinaria.
El proyecto incluye, entre otras actuaciones, la creación de una instalación auxiliar de una planta móvil de preparación de betún modificado con una capacidad de producción de 20 toneladas por hora, que podrá trabajar anexa a la terminal de betún asfáltico o de manera independiente realizando las entregas en camión, la instalación auxiliar de un cargadero de barriles que permitirá cargar el producto en formato barriles/bidones y la puesta en marcha de una planta fotovoltaica de 35 kilovatios en régimen de autoconsumo con excedentes situada sobre las cubiertas de la terminal.
También está previsto desmontar una de las calderas de fueloil existente, la adaptación de la otra caldera de fueloil a gasoil y la adaptación del depósito de suministro de la caldera de fueloil a gasoil.
Para la mejora de la productividad de la terminal actual se requiere poder dar cabida a buques de mayor capacidad, que deben atracar en la zona del muelle de Arinaga con mayores calados aptos para ellos, por lo que se necesita ampliar la superficie de la concesión actual para la conducción de trasiego hasta una toma que estará situada entre los bolardos B31 y B32 ubicados en la segunda alineación de muelle.
Al decantarse el documento ambiental por esta alternativa, también será necesario ampliar la superficie de la concesión de la galería de servicio en 225,2 metros cuadrados para la conducción de trasiego.
Las otras dos alternativas barajadas eran la no realización del proyecto (estado actual) y la implantación de una nueva terminal de graneles líquidos independiente solicitando una nueva concesión de dos superficies en suelo libre.
Con la información disponible, explica la resolución, se considera que las actuaciones proyectadas no supondrán un incremento significativo de las afecciones existentes en el entorno industrial y portuario, ni una acumulación o sinergia apreciable con las actividades que se desarrollan en la zona.
Entre las medidas ambientales adicionales de obligado cumplimiento para materializar el proyecto figura la que establece que para evitar afecciones por ruido a cetáceos, aves marinas y tortugas durante la fase de obras se realizará una observación previa del entorno.
En caso de detectarse algún ejemplar, se esperará un mínimo de treinta minutos desde el último avistamiento antes de iniciar los trabajos.
