20 de julio de 2008

Desavenencias familiares a causa de una obra

Domingo, 20 de julio.

La Provincia
Fermina Artiles Ramos ya no sabe qué hacer para frenar la construcción que lleva a cabo su hermano y que cierra la entrada a su vivienda de Playa de Arinaga. El juez desestimó su petición de paralizar la obra, pero ella trata de que el Ayuntamiento de la Villa de Agüimes haga algo.
Fermina Artiles Ramos es una vecina de Playa de Arinaga que, después de 26 años viviendo en una casa que compró su madre para ella y los suyos, se ve obligada a abandonarla de repente. Su hermano, Antonio Artiles Ramos, está tapiando literalmente la entrada a la que es su vivienda.
Tras la compra de un solar, levantaron con mucho esfuerzo un edificio de tres plantas. El inmueble se encuentra a nombre del hijo mayor, Antonio, y también de la propia Fermina. Las desavenencias comenzaron el 20 de diciembre de 1999, cuando Fermina Artiles y su hermano mayor decidieron acreditar mediante escritura, la declaración de obra nueva y la división horizontal del edificio. A mala hora.
En 2002, optaron por "arreglar el derecho a vuelo" ante notario, explica Fermina. La azotea quedó así dividida en dos partes iguales que no cubren toda la planta. Y Fermina, como hermana que es, decidió ceder a su hermano ese sobrante. Tras el acuerdo, hizo en él una modesta casa donde vive su hija desde hace siete años y ella desde hace dos. Pero ahora se encuentra con que su hermano, Antonio, está realizando una obra en el sobrante de la azotea que le cedió. Y así está cerrando la entrada a su casa, ya que de forma obligada debe cruzar la azotea para llegar desde unas escaleras que ella construyó hasta la puerta de su casa.
Desde entonces, Fermina ha pedido en varias ocasiones que se le conceda la cédula de habitabilidad, además de denunciar su problema en varias ocasiones. "No entiendo cómo un juez permite esa obra y deja que cierren una vivienda", afirmaba un hermano de Fermina, de profesión albañil, quien asegura que la obra que está realizando su otro hermano se está haciendo sin seguridad, "con vigas de carga que no llegan hasta la pared y sin el cemento necesario" para el trabajo que se está llevando a cabo. Fermina Artiles Ramos, que asegura no haber tenido ningún tipo de problema con su hermano antes de la obra, y ningún encontronazo verbal después de que se produjera esta situación, no quiere que "deje de fabricar..., pero que no me encierre, por favor".