Viernes, 19 de junio.
Redacción
Afincado en Madrid desde hace años, su visita a la isla después de casi dos décadas fue la excusa perfecta para este emotivo encuentro de reconocimiento a "una persona combativa y coherente con sus ideas", tal y como lo definió Juanele, mientras que el edil agüimense lo destacó como "una vida consagrada a la búsqueda innegociable de la verdad y de la libertad".
Nacido en Agüimes en 1944, se trasladó a Madrid para estudiar Periodismo y Sociología en la Universidad Complutense, aunque su activismo contra la dictadura franquista le costó la expulsión académica.
Militó en organizaciones antifranquistas como FUDE y FRAP, una actividad que tuvo consecuencias directas sobre su vida académica y personal.
Fue expulsado de la universidad por el Consejo de Disciplina Académica, detenido por la Brigada Político-Social, procesado por el Tribunal de Orden Público y condenado a prisión, cumpliendo penas en diferentes cárceles españolas, entre ellas la de Carabanchel.
Después se exilió en Francia, donde completó estudios de Sociología Política en La Sorbona durante un año con Alian Touraine y continuó su lucha.
Su carrera periodística transcurrió por algunas de las cabeceras más influyentes del país, como Triunfo, Primera Plana, Interviú y Artículo 20, entre otros medios, desarrollando durante décadas una intensa labor de investigación periodística que le llevó a enfrentarse a numerosos procesos judiciales.
José Luis Morales recuerda haber acumulado más de doscientas querellas, convirtiéndose en ese entonces en uno de los periodistas más represaliados de Europa, aunque nunca llegó a entrar en la cárcel por ello, pesa a que sí tuvo alguna condena, rememora.
Entre las investigaciones que más destacaron en su carrera se encuentra la que realizó sobre la represión franquista en Galicia protagonizada por la familia Rosón, la masacre de los republicanos que iban de Málaga a Almería, conocida como 'La Desbandá', o la matanza de la plaza de toros de Badajoz.
Además de periodista, Morales ha desarrollado una importante trayectoria literaria, y entre sus obras destacan las novelas "Sima Jinámar", "Largo de zafra en las tierras del Sur" y "El delirio de los náufragos", así como ensayos políticos como "La alternativa militar" o "La trama del GAL".
Sobre la sima, que se publicó en la década de los setenta, y de la que también realizó una investigación para Interviú, recuerda que fue una de las cuestiones que más impactó en Canarias, siendo un antes y un después para conocer los horrores.
Llegó a hablar con personas como el pintor Felo Monzón y Pedro Lezcano, bajó al tubo volcánico con la ayuda del equipo que capitaneaba Jesús Cantero para comprobar que sí había sido una tumba común, ya que hallaron un cráneo que fue entregado al Museo Canario, además de numerosos huesos.
A pesar de haber desarrollado gran parte de su carrera fuera de Canarias, tal y como recoge Canarias7 en un reportaje, nunca ha perdido el vínculo con su municipio natal, del que sigue sintiendo que ha sido su referencia.
El homenaje en su pueblo, que asegura que lleva en su corazón, sirvió para reconocer no solo una trayectoria profesional, sino también una vida marcada por el compromiso: la de un periodista que conoció la cárcel, el exilio y la censura, pero que nunca renunció a investigar, a escribir y a defender las libertades que considera esenciales para cualquier sociedad democrática.







































