16 de octubre de 2007

La desaladora del Sureste supera los controles marinos

Martes, 16 de Octubre.

La desaladora del Sureste, ubicada en Pozo Izquierdo, cumple con el seguimiento y control de vertidos establecidos en la Declaración de Impacto Ecológico, permitiendo una elevada diversidad en el ecosistema marino. Así lo ha certificado la Dirección General de Calidad Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente en una comunicación hecha, en días pasados, a la Mancomunidad del Sureste.
A tal conclusión se ha llegado por Medio Ambiente después de los análisis realizados por el Laboratorio del Grupo de trabajo Control Analítico de Fuentes Medioambientales (Cafma) del Departamento de Ingeniería de Procesos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Tal certificado se produce después de realizar el control analítico de los pozos de captación de agua de mar y el control analítico del agua producto. Es decir, del agua que se conduce a los depósitos de los tres municipios para su posterior distribución a la población, así como el control analítico de la salmuera que se vierte mediante conducción de desagüe hacia el mar. La potabilizadora, que tiene una capacidad de producción de 33.000 metros cúbicos al día, devuelve al mar un 45% del agua. Para controlar los efectos que el vertido de salmuera de la desaladora tiene sobre el medio marino, los técnicos han estudiado la flora y fauna situada en el entorno del vertido.
El estudio lo ha realizado el Instituto Canario de Ciencias Marinas mediante reconocimientos submarinos donde se analizan tanto las comunidades bentónicas, constituidas por aquellos organismos animales y vegetales que viven en el fondo marino, como las comunidades pelágicas, es decir, aquellas que viven en la columna de agua.
En los fondos marinos asociados al área de estudio, hay una gran extensión de bosquetes de algas de la especie Cystoseira abies-marina y Sargassum spp. La primera está considerada como vulnerable en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, y la segunda, como Especie de Interés General.
La amplia presencia de estas especies de alto valor ecológico permite el desarrollo de una elevada diversidad en el ecosistema e indica el estado favorable del área. Hay 1.716 peces de 19 especies de once familias.