Jueves, 9 de abril.
La Provincia (J.A. Neketán)
El Ayuntamiento de Agüimes ha decidido dar un giro al Plan de Desarrollo de Vivienda Protegida "Tus raíces ¡Vive Agüimes!", con el que pretende construir más de 1.700 viviendas en diferentes puntos del municipio y evitar que el proyecto pueda quedar solo en el papel, y aportará dinero de fondos propios, casi cinco millones de euros, para hacerlo atractivo para las empresas constructoras del sector.
El alcalde, Óscar Hernández, confirma que la administración local inyectará esa importante cantidad de dinero para financiar parte de la construcción de esas nuevas promociones y hacer atractivas las licitaciones que están por venir para tratar de ponerle coto a la crisis habitacional que padece Canarias.
Esta medida surge como respuesta municipal directa ante la falta de interés de las empresas privadas, que en reuniones previas advirtieron que los costes de ejecución planteados inicialmente por el consistorio no se ajustaban a la realidad económica del mercado actual y no resultaba atractivo para las constructoras.
Hernández explicó que, tras la aprobación definitiva del plan en el pleno del año pasado y su posterior exposición pública, el proceso se estancó al intentar publicar los pliegos de adjudicación de las parcelas.
Fue en ese momento cuando las promotoras trasladaron al ayuntamiento que los números "no cuadraban", lo que obligó a una revisión profunda de la memoria técnica y a múltiples reuniones para encontrar un punto de equilibrio que hiciera la licitación atractiva para el sector privado.
Con esta nueva aportación de capital público se pretende amortizar el coste inicial de la obra y reducir el riesgo para los inversores, facilitando que las empresas se presenten al concurso.
A pesar de las presiones del sector para modificar el modelo de explotación público-privado, en el que las viviendas salen al mercado en régimen de alquiler a un precio inferior en al menos un 50% al del mercado libre para la población residente a cambio de una concesión durante una serie de años, a partir de los cuales las viviendas pasarán a ser de titularidad pública, el primer edil agüimense se ha mantenido firme en su proyecto social que busca dar respuesta a la crisis habitacional que soporta actualmente el municipio y toda Canarias.
Hernández señala que la mayoría de las propuestas empresariales sugerían un régimen de alquiler durante los primeros diez años para luego proceder a la venta de los inmuebles, una opción que el alcalde ha rechazado.
Para el Ayuntamiento de Agüimes, el objetivo es replicar modelos europeos de éxito donde la vivienda se mantiene como patrimonio público de forma permanente, permitiendo que los vecinos/as roten según su situación económica sin generar plusvalías privadas a costa de la inversión institucional.
La primera fase de este ambicioso plan se ejecutará sobre dos solares clave: una parcela de aproximadamente 1.000 metros cuadrados en el casco de Agüimes y otra de más de 3.000 metros cuadrados localizada en Arinaga.
El modelo final contempla una concesión administrativa de hasta 70 años, en la que la empresa adjudicataria se encargará de la redacción del proyecto, la ejecución de la obra y la gestión posterior del alquiler y mantenimiento.
Con este movimiento, Agüimes busca liderar la respuesta a la crisis habitacional en la comarca, asegurando que el esfuerzo financiero del ayuntamiento se traduzca en hogares accesibles en las próximas décadas para las personas residentes.
Con esta aportación económica municipal de cinco millones de euros ya hay empresas que han mostrado al ayuntamiento su interés por esta fórmula público-privada y que han manifestado su voluntad de presentarse a la correspondiente licitación.
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Empresarios, Constructores y Promotores de la Provincia de Las Palmas, María Salud Gil, afirma que Agüimes ha optado por un "gesto de valentía" institucional, aportar el capital necesario para cubrir el desfase económico y hacer viable la promoción, cuya primera fase se prevé iniciar este mismo año.
Asimismo, expone que en la actual coyuntura económica los costes de construcción se han disparado un 40% debido a la inestabilidad geopolítica y el encarecimiento de las materias primas, factores que habían dejado desiertos concursos similares en otras localidades como Mogán.
Según señala la presidenta de la patronal de la construcción, la particularidad del caso de Agüimes radica en que, para garantizar que las viviendas mantengan un carácter público y precios de alquiler o venta realmente reducidos, el municipio compensa la baja rentabilidad del promotor mediante una inyección financiera directa.
"Este equilibrio económico se refuerza con incentivos como la Reserva de Inversiones (RIC), que permite a las constructoras obtener un ahorro fiscal significativo, compensando así el estrecho margen de beneficio de estas promociones sociales", subraya.
La urgencia de este tipo de medidas queda patente en las cifras de déficit habitacional expuestas por Salud Gil, pues se estima que, para el año 2039, Canarias tendrá una necesidad de 150.000 viviendas nuevas.
Actualmente, el ritmo de construcción se sitúa en poco más de 4.000 unidades anuales, una cifra muy alejada del objetivo ideal de 12.000 viviendas al año para cubrir la demanda y paliar la emergencia actual.
Alcanzar este ritmo requeriría una inversión pública anual de aproximadamente 450 millones de euros, lo que a su vez movilizaría unos 2.000 millones de euros de capital privado
Con esta iniciativa, Agüimes no solo busca dar respuesta inmediata a sus vecinos, sino también establecer una "experiencia piloto imitable" para el resto de la administración local.
Así, al demostrar que la aportación municipal de suelo y capital puede desbloquear proyectos que de otro modo quedarían en el aire, el ayuntamiento traza una hoja de ruta para utilizar el suelo público disponible que lleva décadas sin producir valor social.
"Esta iniciativa, sentencia María Salud Gil en sus declaraciones, es imitable, acertada, muy posibilista y que nosotros aplaudimos".
El alcalde, Óscar Hernández, confirma que la administración local inyectará esa importante cantidad de dinero para financiar parte de la construcción de esas nuevas promociones y hacer atractivas las licitaciones que están por venir para tratar de ponerle coto a la crisis habitacional que padece Canarias.
Esta medida surge como respuesta municipal directa ante la falta de interés de las empresas privadas, que en reuniones previas advirtieron que los costes de ejecución planteados inicialmente por el consistorio no se ajustaban a la realidad económica del mercado actual y no resultaba atractivo para las constructoras.
Hernández explicó que, tras la aprobación definitiva del plan en el pleno del año pasado y su posterior exposición pública, el proceso se estancó al intentar publicar los pliegos de adjudicación de las parcelas.
Fue en ese momento cuando las promotoras trasladaron al ayuntamiento que los números "no cuadraban", lo que obligó a una revisión profunda de la memoria técnica y a múltiples reuniones para encontrar un punto de equilibrio que hiciera la licitación atractiva para el sector privado.
Con esta nueva aportación de capital público se pretende amortizar el coste inicial de la obra y reducir el riesgo para los inversores, facilitando que las empresas se presenten al concurso.
A pesar de las presiones del sector para modificar el modelo de explotación público-privado, en el que las viviendas salen al mercado en régimen de alquiler a un precio inferior en al menos un 50% al del mercado libre para la población residente a cambio de una concesión durante una serie de años, a partir de los cuales las viviendas pasarán a ser de titularidad pública, el primer edil agüimense se ha mantenido firme en su proyecto social que busca dar respuesta a la crisis habitacional que soporta actualmente el municipio y toda Canarias.
Hernández señala que la mayoría de las propuestas empresariales sugerían un régimen de alquiler durante los primeros diez años para luego proceder a la venta de los inmuebles, una opción que el alcalde ha rechazado.
Para el Ayuntamiento de Agüimes, el objetivo es replicar modelos europeos de éxito donde la vivienda se mantiene como patrimonio público de forma permanente, permitiendo que los vecinos/as roten según su situación económica sin generar plusvalías privadas a costa de la inversión institucional.
La primera fase de este ambicioso plan se ejecutará sobre dos solares clave: una parcela de aproximadamente 1.000 metros cuadrados en el casco de Agüimes y otra de más de 3.000 metros cuadrados localizada en Arinaga.
El modelo final contempla una concesión administrativa de hasta 70 años, en la que la empresa adjudicataria se encargará de la redacción del proyecto, la ejecución de la obra y la gestión posterior del alquiler y mantenimiento.
Con este movimiento, Agüimes busca liderar la respuesta a la crisis habitacional en la comarca, asegurando que el esfuerzo financiero del ayuntamiento se traduzca en hogares accesibles en las próximas décadas para las personas residentes.
Con esta aportación económica municipal de cinco millones de euros ya hay empresas que han mostrado al ayuntamiento su interés por esta fórmula público-privada y que han manifestado su voluntad de presentarse a la correspondiente licitación.
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Empresarios, Constructores y Promotores de la Provincia de Las Palmas, María Salud Gil, afirma que Agüimes ha optado por un "gesto de valentía" institucional, aportar el capital necesario para cubrir el desfase económico y hacer viable la promoción, cuya primera fase se prevé iniciar este mismo año.
Asimismo, expone que en la actual coyuntura económica los costes de construcción se han disparado un 40% debido a la inestabilidad geopolítica y el encarecimiento de las materias primas, factores que habían dejado desiertos concursos similares en otras localidades como Mogán.
Según señala la presidenta de la patronal de la construcción, la particularidad del caso de Agüimes radica en que, para garantizar que las viviendas mantengan un carácter público y precios de alquiler o venta realmente reducidos, el municipio compensa la baja rentabilidad del promotor mediante una inyección financiera directa.
"Este equilibrio económico se refuerza con incentivos como la Reserva de Inversiones (RIC), que permite a las constructoras obtener un ahorro fiscal significativo, compensando así el estrecho margen de beneficio de estas promociones sociales", subraya.
La urgencia de este tipo de medidas queda patente en las cifras de déficit habitacional expuestas por Salud Gil, pues se estima que, para el año 2039, Canarias tendrá una necesidad de 150.000 viviendas nuevas.
Actualmente, el ritmo de construcción se sitúa en poco más de 4.000 unidades anuales, una cifra muy alejada del objetivo ideal de 12.000 viviendas al año para cubrir la demanda y paliar la emergencia actual.
Alcanzar este ritmo requeriría una inversión pública anual de aproximadamente 450 millones de euros, lo que a su vez movilizaría unos 2.000 millones de euros de capital privado
Con esta iniciativa, Agüimes no solo busca dar respuesta inmediata a sus vecinos, sino también establecer una "experiencia piloto imitable" para el resto de la administración local.
Así, al demostrar que la aportación municipal de suelo y capital puede desbloquear proyectos que de otro modo quedarían en el aire, el ayuntamiento traza una hoja de ruta para utilizar el suelo público disponible que lleva décadas sin producir valor social.
"Esta iniciativa, sentencia María Salud Gil en sus declaraciones, es imitable, acertada, muy posibilista y que nosotros aplaudimos".





























