La escultura, que representa un pulpo, está tallada directamente en un bloque de piedra de Arucas, de 1,90 x 1 metro, y está ubicada en la zona de balneario de la Avenida del Zoco Negro, en la Playa de Arinaga.
Antonio Rodríguez realiza sus obras en piedra, trabajada de forma tradicional, en el taller de artesanía ubicado en la calle Camino Acequia del San Antón, en Agüimes-Casco.
Esta escultura se suma a las ya existentes en distintos puntos de todos los barrios del municipio y forma parte del proyecto puesto en marcha por el Ayuntamiento de convertir Agüimes en un museo al aire libre que repercuta en una mayor calidad de vida de toda la población.