Sábado, 28 de marzo.

Las varias decenas de
turistas que
paseaban en horas del mediodía por el
casco histórico de
Agüimes, se encontraron con la
sorpresa de ver como un
enjambre de abejas, habitual en la
fachada de la
Iglesia de San Sebastián, se instalaba en los
bolardos colocados para evitar el
estacionamiento de
vehículos en la
puerta principal del
templo, lo que se convirtió en el
centro de los
objetivos de las
cámaras fotográficas y de
vídeos.
Una vez se dio aviso a la Policía Local del hecho, se esperaba la llegada de un apicultor para proceder a su retirada y evitar, lo antes posible, las siempre molestas picaduras de los insectos, si bien, finalmente fue un operario municipal el encargado de recogerlas.