15 de septiembre de 2010

Torres Baena declara ante el juez que "todo esto es una conspiración para quitarme el negocio"

Miércoles, 15 de septiembre.

El principal imputado en el conocido como caso kárate, Fernando Torres Baena, rechazó ayer los 55 delitos de abuso sexual continuado y corrupción de menores que le atribuye el juez Miguel Ángel Parramón en su auto de procesamiento, un trámite que prácticamente pone fin a la instrucción de uno de los casos de presunta pederastia más importantes de España.
"Todo esto es un complot para desprestigiarme y quitarme las subvenciones y los alumnos de mi escuela de kárate", dijo el procesado ante el magistrado, que le retiró la palabra en una "tensa, arrogante e inaceptable" declaración, según varios abogados que estuvieron presentes en dicha indagatoria.
Y es que Baena, en prisión provisional desde marzo, e imputado junto a otros tres profesores de su escuela, dos de ellos también en la cárcel, fue mandado a callar hasta 12 veces por el juez, que finalmente le quitó la palabra porque sus explicaciones no se ajustaban a los hechos recogidos en el auto de procesamiento. Antes se explayó en la teoría de la supuesta "conspiración", según él, porque los denunciantes del caso montaron un gimnasio diez días antes de acudir al Cuerpo Nacional de Policía. En el sumario consta el testimonio de 61 víctimas que han confesado graves abusos sexuales durante los últimos 20 años, todos alumnos o ex alumnos de la escuela Torres Baena, y que se produjeron en el propio gimnasio y en el domicilio particular del acusado, en Playa de Vargas.
Antes fue el turno de Ivonne González Herrera, que también negó los 29 delitos de abuso y corrupción de menores que le atribuye el juez. La semana pasada hicieron lo mismo María José González Peña, pareja de Baena, y Juan Luis Benítez Cárdenes.
Fotografía: Fernando Torres Baena, en una imagen de archivo, durante los registros que la Policía Nacional realizó en el chalet de la Playa de Vargas.