La Provincia
Juan Artiles Romero lleva casi 70 años dedicado al cultivo de la tierra y al cuidado de los animales en la finca de Los Cercadillos de Agüimes. "Desde pequeño trabajé con mi padre cuando desde esta zona hasta la costa de Agüimes se cultivaba todo", señala Juanito. "Antes, plantar y recoger las papas era una fiesta. Nos reuníamos hasta diez agricultores para ayudarnos unos a otros porque había muchos cultivos".
De sus nueve hermanos, él fue el único que se ha dedicado de lleno a cuidar vacas, cabras, caballos y burros, que alimenta con los cultivos de sus tres fanegadas de tierra. "Siempre me he sentido tanto agricultor como ganadero, y la verdad es que de la tierra entiendo bastante", manifiesta para responder si se reconoce como sabio de la tierra.
A sus 74 años de edad planta hasta 30 sacos de papas cada ejercicio, millo para sus cuatro cabras y su burro y también para hacer gofio, habichuelas y batatas. "Antes había menos agua y se cultivaba todo, y ahora que hay agua sobrante en Agüimes las tierras están vacías porque nadie las quiere cultivar", lamenta Juanito Artiles. Este veterano agricultor de Agüimes reconoce que "el trabajo agrícola no se paga con nada", aunque para él es la vida, puesto que le dedica todas las horas del día. "Antes, casi todos cultivábamos algo, ahora casi nadie quiere trabajar en la tierra a pesar de la crisis", afirma.
"Ojalá la gente se anime y el campo de cultive más, porque está de pena. Ha sido un error de los grandes el que se haya dejado caer la agricultura", añade Juanito Artiles. Todavía a su edad, la tierra le da para vivir, aunque también tiene su paga. A este agricultor no le preocupa qué pasará con sus tierras. "A mí que hagan lo que quieran, pero sería una pena que este campo no se volviera a cultivar por el bien de todos", expresa este sabio de la tierra.