Unas inversiones que están condicionadas a la obtención de los autorizaciones administrativas que afectan a los proyectos de plantas regasificadoras a construir en Gran Canaria y Tenerife. Ambas están a la espera del visto bueno del Ministerio de Industria y de las correspondientes declaraciones de impacto ambiental, ya resuelta para la planta tinerfeña.
Enagás se fundó en 1972 para la introducción del gas natural en España. En el caso de Canarias "se optó por construir plantas de gasificación porque no resulta viable un gaseoducto que conecte con
En cuanto al rechazo social que ha generado en las islas la construcción de dichas plantas en Arinaga y Granadilla, Joan Pons asegura que "es habitual que se genere cierta inquietud al respecto" y espera que la opinión pública sea favorable.