Canarias7
Eran cerca de las 12.36 horas de ayer cuando la conductora de un Renault Clio que circulaba por el carril central de la GC-1, a la altura del Centro Comercial Atlántico, en Santa Lucía, vio cómo un hombre intentaba cruzar la autopista. La mujer maniobró para intentar esquivarlo, pero le fue imposible y golpeó al peatón con el alerón izquierdo de su vehículo.
La víctima, F.G.C., de 66 años y vecino de Agüimes, salió despedida y quedó inmóvil sobre el asfalto del carril izquierdo. Una taxista que guiaba su Mercedes Benz por esa vía tampoco pudo hacer nada para no arrollarlo. El cuerpo se incrustó en los bajos del taxi, y fue arrastrado varios metros por la calzada, hasta que la conductora consiguió frenar el automóvil, según informaron ayer fuentes de la Guardia Civil.
De inmediato, se dio la voz de alarma al 1-1-2, que envió al lugar una ambulancia de soporte vital avanzado y otra de soporte vital básico del Servicio de Urgencias Canario (SUC), los Bomberos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria, con base en el Polígono Industrial de Arinaga, voluntarios de Protección Civil y agentes de la Guardia Civil.
Al llegar a la zona, los Bomberos tuvieron que sacar de debajo del Mercedes el cuerpo del peatón. El personal sanitario del SUC atendió al afectado, que presentaba lesiones de tal gravedad que le ocasionaron la muerte prácticamente en el acto.
Por el contrario, los sanitarios si tuvieron que atender a las dos conductoras de los vehículos, dado que fueron víctimas de una crisis de ansiedad tras el siniestro.
El fatal accidente ocasionó retenciones de alrededor de una hora, en la que el tráfico de la GC-1 ciruculó con lentitud debido a la intervención que estaba desarrollando el personal de los servicios de emergencia.
Los agentes de la Guardia Civil fueron los encargados de instruir las diligencias sobre el accidente, del que realizaron un informe técnico que será remitido al juez.
Los agentes de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil se hicieron cargo del caso y cotejaron las huellas del fallecido en un intento de dar con su filiación. Sin embargo, fueron sus familiares quienes reconocieron el cadáver en el Cuartel de la Guardia Civil de Vecindario, ya que, al parecer, lo echaban en falta desde la mañana y, al conocer el accidente, cerca de las ocho de la noche, se interesaron por el caso hasta certificar que el fallecido era su pariente.
Fotografía: Los dos vehículos implicados en el accidente, en el arcén de la GC-1.