7 de noviembre de 2014

El padre de Arantxa A.M., acusada del asesinato de su pareja en Arinaga, viajó desde Vigo a escuchar la confesión de su hija

Ficha policial de Arantxa A.M. (Foto: Totoyo-C7)
Viernes, 7 de noviembre.

Canarias7
Sobre las 09.15 horas del 13 de julio de 2013, el Coordinador de Servicio del 091 en Las Palmas de Gran Canaria se dirige a la jefa de incidencias y le informa que ha recibido una llamada del Jefe de Servicio de la Comisaría de Vigo (Pontevedra) comunicando que un oficial del cuerpo, J.M.A., ha llamado informando que su hija Arantxa, que "desde hace unos meses reside en Gran Canaria", había llamado la noche anterior a su hermana mayor contándole que "había cometido una locura", según consta en las diligencias abiertas en el Juzgado de Instrucción número 2 de Telde por el presunto asesinato del Jorge B.P., en la Playa de Arinaga.
J.M.A. añade que su hija "padece un trastorno bipolar" y que no sabe si está tomando su medicación, por lo que él y su otra hija se temen que "pudiera haber cometido un acto de especial gravedad debido a la enfermedad que padece" y deciden coger un vuelo, teniendo previsto llegar a Gran Canaria sobre las 15.20 horas de ese mismo día.
La jefa del servicio de incidencias contacta con J.M.A. y éste le manifiesta que en cuanto lleguen al aeropuerto su hija mayor "se va a entrevistar con Arantxa en la cafetería, para ver lo que cuenta". La propia inspectora y otra policía acuden a vigilar la cita.
A las 15.30 horas sale por la puerta de llegadas la hermana mayor de Arantxa y se encuentra con ésta. Se abrazan y se van a la cafetería, donde charlan por espacio de 20 minutos. Se les une su padre, aunque sólo tarda dos minutos en levantarse de la mesa.
Se dirige a la agente que les vigila y dice, tranquilo, que "se ha cumplido el peor de mis presagios. El cuerpo de Jorge está en la casa donde ambos vivían en Arinaga".
En el sumario del caso consta que el día que se descubrió el cuerpo sin vida de Jorge B.P., la hermana de la acusada de su asesinato recogió de la casa la medicación que tomaba Arantxa [Acomicil (antiepiléptico), Besitrán (antidepresivo) y Rivotril (ansiolítico)] y se da cuenta, igualmente, que durante el registro de la vivienda, y en el vestidor del dormitorio principal hallaron, entre otros enseres, un látigo de cuero, un consolador de cinturón, una fusta "en forma de corazón" y un consolador "blando con funda".
Mientras la defensa de Arantxa A.M. menciona también los juguetes sexuales y asegura que Jorge B.P. los usaba con su pareja sentimental pese al rechazo de ésta, la acusación alega que ella le manipulaba a su total antojo.
Por otra parte, la joven imputada por la autoridad judicial como presunta encubridora de la acusada por el crimen de la Playa de Arinaga negó ante la juez que hubiera ayudado a trasladar el cadáver de Jorge B.P. desde el dormitorio, en la planta alta de la vivienda, hasta el garaje, como sostienen las acusaciones, y admitió que había mantenido relaciones íntimas con Arantxa en la misma cama donde se había consumado el crimen en varias ocasiones, pero aseveró que lo había hecho sin saber nada y, mucho menos, que en el sótano se estuviera descomponiendo el cadáver de la víctima.
"Cuando bajé me dio un olor muy raro", expuso Tania D.S. de 23 años cuando sucedieron los hechos, ante la magistrada instructora, y añadió que "pensé que era por la perra, un yorkshire mediano".
La fiscal del caso, Teseida García, considera acreditado que Tania D.S. ayudó a Arantxa A.M. a arrastrar el cadáver de Jorge B.P. desde el dormitorio al garaje, y apoya su teoría en que el ADN de la joven fue hallado en un guante de plástico encontrado junto al cuerpo del fallecido.
La defensa entiende que pudo ser la propia Arantxa A.M. la que se pusiera el guante después de tocar a la presunta encubridora, que se encuentra en libertad provisional bajo fianza de 10.000 euros.
Tania D.S. alega que conoció a la acusada del asesinato a través de la red social Badoo (la misma en que se conocieron la acusada y la víctima) el 18 de junio, y que dos días después tuvo un encuentro con ella en un centro comercial. Admite también que mantuvieron varias citas sexuales, pero afirma que no entró en la casa hasta la madrugada del día 29 de junio.
La joven también asegura que durante toda la relación con Arantxa A.M., en la que se vieron varias veces en la vivienda, nunca le contó nada sobre la víctima, "ni me pidió ayuda para deshacerse de ningún cadáver".
El sumario del caso señala también que los dos agentes de la Guardia Civil que encontraron el cuerpo sin vida de Jorge B.P. descomponiéndose en el baño de su casa de Arinaga no fueron capaces de soportar el olor y tuvieron que abandonar el domicilio, dejando las puertas abiertas "para que se ventilase" al carecer de medios de protección para enfrentarse a un hedor que calificaron de "insoportable e insaludable". Según la forense, el cadáver estuvo en el baño entre 15 y 22 días.
Asimismo, el mismo día en que Arantxa A.M. confesó el crimen, el 13 de julio de 2013, una menor compareció ante la Guardia Civil para revelar que en la madrugada del 23 al 24 de junio, en la celebración de las fiestas de San Juan, en Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, la acusada del crimen le había contado en tono jocoso que había matado a su pareja y que había pensado en tirarlo al mar.
La menor explicó a los agentes que, tras este encuentro, había recordado que una noche antes, el día 22 de junio, había recibido un mensaje por Whatsapp de Arantxa A.M. que le decía que "necesitaba su fuerza".