El Ayuntamiento de Agüimes dará de plazo hasta el próximo día 31 para volver a sacar a concurso público la gestión del restaurante del Faro de Arinaga, rehabilitado en 2011 y que ha pasado de ser un gran proyecto a convertirse en un quebradero de cabeza en cuanto a la imposibilidad de adjudicarlo.
Tras salir a licitación por tercera vez infructuosamente, la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Agüimes decidió el pasado verano utilizar la fórmula de la adjudicación directa. En este tiempo, han sido seis las empresas que se han interesado por el proyecto. "Les ha encantado, pero ninguna termina por decidirse y no presentan la documentación requerida para optar a su gestión", explica la edil responsable de Urbanismo, María Suárez.
El primer escollo con el que se encuentran a la hora de dar el paso para hacerse con la gestión del restaurante, ubicado en pleno corazón de un Espacio Natural Protegido, es el alto coste que supone el equipamiento del inmueble, por cuanto en su día fue rehabilitado en su conjunto por el Ayuntamiento de Agüimes y el Cabildo de Gran Canaria, pero no dotado con material. "Está vacío totalmente en su interior, y el desembolso es realmente cuantioso", reconoce Suárez, a lo que se agrega que las entidades financieras no colaboran con la concesión de créditos.
En este punto, María Suárez especifica que la comisión técnica ha iniciado el cambio del pliego de condiciones del contrato, en el que se baraja entre otras opciones el incremento de los tres años de carencia actuales como nuevo atractivo para el empresario, que no termina de ver rentable un negocio que presenta, a priori, un enorme potencial económico por su ubicación y con una rehabilitación interna y externa.
Sobre la posibilidad de un cambio de utilidad y convertirlo en recinto alojativo, la concejala agüimense descarta casi al cien por cien esta alternativa, aprovechada recientemente por el Faro de Barlovento, en la isla de La Palma, que se convirtió en el primero de Canarias de estas características. A este respecto, María Suárez explica que el Faro de Arinaga es muy pequeño y requeriría más gastos de acondicionamiento y cambios en las condiciones, por lo que parece que es "algo inviable".
