23 de enero de 2016

Opinión: ¿Están las costas del Sureste protegidas de los escualos?

Sábado, 23 de enero.

Antonio Estupiñán*
En el litoral costero de Gran Canaria, y particularmente en la zona Este-Sureste, que abarca los municipios de Telde, Ingenio, Agüimes y Santa Lucía, existen diversas versiones del sector callejero ofreciendo opiniones para todos los gustos acerca de esa inquietud del futuro calentamiento global y las posibles subidas del agua del mar para el fin del siglo XXI, así como las supuestas repercusiones de acercamiento a nuestras costas de diversas variedades de escualos (tiburones), donde en el litoral teldense se ha visto merodeando las jaulas o granjas de acuicultura de peces que están instaladas cerca de las costas. Se dicen que estas jaulas son un apetitoso caldo para estos escualos que buscan comida en un mar cada vez más esquilmado por culpa del ser humano. Si a esto le añadimos el reciente caso del ataque de un tiburón a una bañista en la misma orilla del Risco Verde, en la Playa de Arinaga, es más que suficiente para estar preocupados, porque mañana me puede pasar a mí o a ti el sufrir un percance de estos depredadores y dueños del mar.
Observamos que los ayuntamientos de los municipios afectados ofrecen un lamentable mutismo y no se pronuncian en la búsqueda de soluciones de protección playera de cara al futuro. Actualmente existen más de 350 especies diferentes de tiburones esparcidos en nuestro redondo planeta, de los que unas 30 especies son calificadas de peligrosas para el ser humano. Estos escualos son peces cartilaginosos y, en un 80%, depredadores y pertenecen a la clase chondrichthyes. Los escualos hacen grandes travesías en todos los mares de los cinco continentes y, como dijimos al principio, con el calentamiento global, en el que nuestras aguas marinas están subiendo de temperatura y nivel, es, en mi modesta opinión, que en un futuro a corto plazo estos escualos se acercarán más a nuestro litoral.
Actualmente es frecuente ver cantidades de escualos en las aguas cálidas y tropicales del Golfo de Méjico; también en la gran barrera de corales del Océano Pacífico, incluida una gran parte de Australia. En Canarias, a través de sus corrientes marinas (cada vez más cálidas) nos visitan muchas de las variedades de escualos que van de paso por estas islas del Atlántico. 
El autor de este artículo estuvo practicando submarinismo durante 40 largos años y de los escualos que vio estaba el tiburón martillo (Sphyrna Mokarran), el marrajo (Isurus oxyrinchus) y el hermoso angelote (Squatina Squatinidae), todos ellos vistos entre el Faro de Arinaga y el Roque de Gando. Hemos de indicar que del tiburón marrajo, conocido también por janequín, existen unas quince especies diferentes, que van desde el semi inofensivo marrajo hasta el temido tiburón blanco.
Mi intención no es alarmar, sino hacer llegar a quien corresponda los medios preventivos en la seguridad de sus ciudadanos. Hemos de aclarar que no compartimos la versión facilitada a un medio de comunicación del Presidente de la Alianza por los Tiburones de Canarias, en la que hacía referencia al ataque de la bañista en la costa de Agüimes y que "no volverá a ocurrir en los próximos 50 años". Consideramos un disparate tal afirmación, sabiendo que por culpa del calentamiento global, los esquilmados recursos pesqueros a nivel mundial y la colocación de jaulas piscifactorías cerca de las costas facilitarán, en mi modesta opinión, la aproximación de diversas especies de escualos.
*Antonio Estupiñán es articulista en medios digitales.