15 de febrero de 2019

Carlos Navarro "El Yoyas", imputado por los presuntos delitos de maltrato, amenazas y vejaciones a su ex-pareja

Viernes, 15 de febrero.

Carlos Navarro, en una imagen de archivo
Redacción
La magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Telde, Virginia Peña, ha imputado al ex-concursante de la segunda edición de Gran Hermano, Carlos Navarro, conocido popularmente como "El Yoyas", de tres presuntos delitos de maltrato habitual, un delito continuado de amenazas, un delito leve de amenazas y un delito continuado de vejaciones injustas que, según la magistrada, realizaba a su expareja, la también concursante del programa de televisión, Fayna Bethencourt, en presencia de sus hijos.
Durante la investigación se ha tomado declaración a las partes, se ha explorado psicológicamente a los menores afectados y se han escuchado las grabaciones telefónicas aportadas, entendiendo la magistrada que hay indicios racionales de criminalidad contra el investigado, que se sentará en el banquillo de los acusados en una vista oral si la Fiscalía presenta cargos, después que la juez de Violencia de Género de Telde haya dado traslado de su decisión al Ministerio Fiscal y a las acusaciones particulares personadas en el procedimiento, que disponen ahora de diez días para que formulen escrito de acusación, ya sea solicitando el archivo de las actuaciones o la apertura del juicio oral.
Carlos Navarro, que reside en Barcelona, fue detenido el 10 de enero de 2018 en un barrio del municipio de Agüimes, en la casa de su hoy ex-pareja, Fayna Bethencourt, tras una denuncia por presunto maltrato de ésta, encontrándose desde entonces en libertad provisional con la prohibición cautelar de acercarse o comunicarse tanto con ella como con sus hijos.
El auto notificado esta semana considera que la investigación ha evidenciado indicios racionales de criminalidad contra el ex-consursante de Gran Hermano, "quien durante la relación matrimonial con la denunciante, mientras convivían en Barcelona, con ánimo de menoscabar la integridad física de ésta, la golpeó en varias ocasiones dándole puñetazos y patadas, llegando a ponerle un ojo morado en una ocasión, y a amenazarla en otra con clavarle un mechero, así como de vejarla habitualmente" con insultos de todo tipo.
La instructora afirma que el acusado violentaba a su mujer en presencia de los dos hijos comunes, menores de edad, "que también han sido objeto de continuas vejaciones por parte de su padre".
El auto agrega que durante el verano de 2017, Fayna Bethencourt y sus hijos se trasladaron a vivir a Gran Canaria, donde había reanudado su vida sentimental con una nueva pareja, y "una vez que el investigado tuvo conocimiento de esta nueva relación, detalla, comenzó a llamar de forma continuada a sus hijos para controlar a su ex-mujer".
La resolución detalla que entre el 10 y el 11 de enero del pasado año, entre llamadas salientes, entrantes y perdidas, el acusado contactó o intentó contactar con sus hijos por teléfono móvil en más de 56 ocasiones.
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) recuerda finalmente que el artículo 18.1 de la Constitución española, el artículo 4.1 de la Ley Orgánica 1/1996 y el artículo 16 de la Convención de los Derechos del Niño impiden la difusión de la resolución judicial para preservar el derecho a la intimidad y a la propia imagen de los menores afectados.