7 de septiembre de 2019

Ajepol analiza la coordinación de las policías locales durante los incendios que asolaron la isla

Collage cedido por Ajepol sobre las intervenciones en los incendios
Sábado, 7 de septiembre.

Redacción
La Asociación de Jefes de Policía Local de Gran Canaria (Ajepol) mantuvieron este jueves una asamblea en Gáldar para analizar de manera exhaustiva y minuciosa la labor realizada por las distintas policías locales de la isla durante los grandes incendios que asolaron Gran Canaria.
Con el fin de dar a conocer la dedicación máxima que se tuvo durante esas semanas, las policías locales se coordinaron de una manera ejemplar ante la magnitud del siniestro y las posibles pérdidas humanas, animales y del patrimonio que se podían dar, dando respuesta a todas aquellas demandas que se les trasladaba, realizando, entre otras labores, las de control en puntos estratégicos, vigilancia, tráfico, desalojo y atención de personas y animales, escolta de recursos materiales (cubas de agua, maquinaria pesada, etc.), auxilio de personas con movilidad reducida o discapacitadas, desfavorecidas o encamadas y, en general, atendiendo a los vecinos-as de los barrios afectados.
La asociación, de la que el Subinspector Jefe de la Policía Local de Agüimes, Juan Ildefonso Ramírez, actúa como secretario, destaca que, a pesar de no haber una normativa reguladora, fue muy importante y decisivo el trabajo de coordinación que se llevó a cabo por las policías locales en el Puesto de Mando Avanzado, siendo el cuerpo de seguridad mayoritario en las intervenciones, con más de cincuenta agentes cada día, y demostrando la capacidad de coordinación de sus miembros.
Asimismo, reclaman que las actuaciones deberían estar reguladas por una normativa específica para tener mayor eficacia y eficiencia, así como de trabajo conjunto con el resto de los cuerpos de seguridad y emergencia intervinientes.
En una nota de prensa, la Asociación de Jefes de la Policía Local de Gran Canaria (Ajepol) reconocen a los agentes de los distintos municipios que, no estando de servicio, se incorporaron de manera voluntaria a estas tareas, y señalan a modo de ejemplo "los compañeros-as que, estando de baja por paternidad o de luna de miel, se pusieron a disposición de sus respectivas jefaturas por si fuera necesaria su intervención".
En el transcurso de la reunión, en la que se analizaron someramente las distintas actuaciones realizadas, se decidió esperar a que se haga el preceptivo briefing o reunión de evaluación, en la que creen que las policías locales podrían tener una presencia útil y necesaria.
Asimismo, se consideró que la protección civil debería tener en cuenta las peculiaridades de la orografía de las Islas Canarias, especialmente de aquellas con mayor relieve geográfico y masa forestal considerable, como las islas occidentales y Gran Canaria, en las que hay que tener muy en cuenta las montañas, los barrancos, el viento, los cambios de temperatura, los terrenos llanos y las zonas abruptas.
Habría, agrega la nota, que sectorizar los espacios y que los propios terrenos actúen como cortafuegos porque, señalan, "no puede ser que un incendio queme todo de un lado a otro de la isla".
Es una realidad palpable, continúa la nota, el abandono del sector primario, por lo que habría que potenciar la agricultura, la ganadería y la explotación forestal, al tiempo que debería estudiar y potenciar que los colectivos vecinales con formación adecuada se pudieran integrar, de forma excepcional, en las distintas agrupaciones de Protección Civil de cada municipio cuando haya un incendio de cierta entidad.
En otro orden de cosas, los responsables de las policías locales de Gran Canaria analizaron los niveles de actuación durante el incendio y, teniendo en cuenta las características de las islas, se deben activar con mayor rapidez y decisión y aseguran que "se debió pasar del nivel 1 al nivel 2 con mayor premura para poder disponer de un mayor despliegue de efectivos en las zonas del incendio y sus afluencias".
Por último, se resaltó a todos los municipios de la isla y sus policías locales, afectados o no por el incendio, que trabajaron en diferentes actuaciones: Artenara, Valleseco, Agaete, Moya, Gáldar, Tejeda, Santa María de Guía, San Mateo, Telde e Ingenio (afectados por el fuego); Agüimes, San Bartolomé de Tirajana, Mogán y La Aldea de San Nicolás (afectados por el humo); y Santa Lucía de Tirajana, Teror, Firgas, Arucas, Valsequillo, Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria (sin afección).