23 de octubre de 2019

Opinión: La Utopía convertida en realidad

Miércoles, 23 de octubre.

Paqui Domínguez
Sigo y seguiré siendo una defensora, casi militante, de la Utopía como paso previo para desde el mundo de las ideas proyectar y participar e intentar transmitir la firme esperanza de que una sociedad mejor es posible.
Antonio Lozano González, un ser excepcional, una persona holística, nacida en Africa, de origen europeo con afecto y proximidad a la América Latina, llegó con sus compromisos, sus ilusiones, quizás pensando que Agüimes iba a ser un lugar de paso, una estación de parada temporal, pero en aquellos años en los que en esta Villa del Sureste estaba casi todo por hacer, hizo una inmersión que lo llevó a convertirse en un activo fundamental en el colectivo Roque Aguayro, junto con las personas que conformaban este colectivo proyectó sus ideas creadoras, confiado en que era la plataforma y el pueblo ideal para hacer crecer la idea de “punto de encuentro de los tres continentes” instrumentalizado en las artes escénicas, literarias, creadoras de nuevas tendencias, teniendo a la Cultura como agente canalizador y transformador.
Un espacio de múltiples idiomas pero de un solo lenguaje común: el respeto, el afecto, los abrazos, sonrisas y amistad, pero sobre todo, de solidaridad y compromiso.
En esta treinta y dos edición del Festival del Sur - Encuentro Teatral Tres Continentes, la primera que se celebra sin la presencia física de su creador y director, dedicada a su per- sona, como gesto de toda la comunidad, de afecto, respeto y agradecimiento. Las personas que somos y vivimos en Agüimes sentimos el orgullo de tenerlo como Hijo Adoptivo. Su familia: Clari, su esposa, sus hijos Carolina, Carlos y Javier son receptores de afectos sinceros y agradecimiento.
Durante los meses transcurridos desde su partida, mucho se ha escrito en torno a su paso, su obra, su huella, Antonio siempre nos acompañará en nuestro trayecto.
Estos primeros días de presencia de su busto, un magnifico trabajo de nuestro querido amigo común, Paco Suárez, yo diría que como casi todas sus obras de una considerable transmisión afectiva. El busto de Antonio Lozano no es una escultura más del artista, a quienes nos acercamos, nos llega el afecto que Antonio nos regalaba con la mirada siempre acompañada con su sonrisa. En la distancia, he podido observar como los asistentes se acercaban al busto, tímidamente le acariciaban, le abrazaban, sacaban fotos, y los más tímidos de todos, le saludaban con un gesto silencioso y respetuoso.
En esta 32 edición, el tradicional reconocimiento de entrega del Cuchillo Canario se ha convertido en el primer otorgamiento del premio Antonio Lozano González, tres fueron los galardonados: la Asociación de Empresas Canarias Réplica, el escritor francés Bruno Jaffré y quizás el más aplaudido, por la cercanía y reconocimiento del también público presente, el otorgado al equipo de trabajadores y trabajadoras de Cultura del Ayuntamiento de Agüimes, subieron al escenario, como era de esperar, con la emoción, la sonrisa. Antonio fue capaz de captar la motivación e implicación de este grupo humano, él era el primero en reconocer lo importante que era su equipo. Quien lo ha sucedido y siempre estuvo a su lado, Francis González, concejal de Cultura, recogió el testigo y la responsabilidad de la continuidad.
Bibiana, Gali, Aarón, Elena, Pino, Yurena, Mari Carmen, Fela, Manolo, Liduvina, siempre en el entresijo, entre bambalinas, en la sala, en la taquilla, en la calle, en la intendencia, en los eventos paralelos, entre decorados... este año, como un legado de Antonio Lozano, en el escenario, recogiendo como equipo el galardón y reconocimiento.
Una de las mayores satisfacciones como persona es sentir el orgullo de pertenencia a un pueblo, en nuestro caso, Agüimes y a la comunidad humana que lo conforma. Tenemos el compromiso de dar continuidad a la Utopía que hace 32 años traspasó la frontera para convertirse en realidad. Gracias Antonio Lozano, por capitanear esta nave.