16 de noviembre de 2019

Segarra aboga por "la crítica continua" mientras haya mujeres víctimas de violencia de género" y Marchana destaca la evolución de la legislación

María José Segarra y Manuel Marchena, en el centro de la imagen,
junto a miembros de las entidades organizadoras e invitados al congreso
Sábado, 16 de noviembre.

Redacción
La Fiscal General del Estado, María José Segarra, defendió ayer en Agüimes que los poderes públicos deben "hacer continuamente crítica mientras haya mujeres asesinada" por razones de violencia machista y recordó que desde 2013 ya son 1.024 mujeres víctimas de esa lacra.
Durante su paso por el I Congreso Internacional de Género, ha señalado que esas mujeres "han dejado huérfanos" y ha destacado que "la implicación del Estado debe hacerse visible para mejorar la accesibilidad de la Justicia a las mujeres que sufren violencia de género".
Segarra indicó que la legislación española en este ámbito es "pionera y puntera", aunque, a su juicio, aún resta trabajo para que "la Justicia se acerque y transmita confianza a las víctimas", con el objetivo de "incrementar las denuncias".
Asimismo, subrayó que "no es una falacia, deben aumentar porque se tiene que conocer y dar atención a las mujeres que sufren una situación que atenta contra los derechos humanos".
En su intervención, indicó que "la Fiscalía no podía faltar" en un congreso como este, que se celebra por primera vez, porque se trata "de una lucha contra la violencia de género de marco internacional", y expuso la labor de las fiscalías con sus departamentos especializados y en el acompañamiento a las víctimas.
Por su parte, el Presidente de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (TS), Manuel Marchena, destacó la evolución que ha sufrido la legislación de la violencia de género en los últimos años, aunque reconoció que aún quedan cosas por hacer.
Marchena, que pronunció la ponencia "Violencia de Género: la pesada carga de la historia", explicó que ha existido un peso histórico que ha hecho necesario que se produzca una liberación. "El primero de ellos, dijo, es el sentimiento de que la Justicia no había entendido el problema de la violencia de género, convirtiéndolo en ocasiones en un problema simplemente semántico y que no es una situación que se dé ahora".
En este sentido, comentó que la literatura ha dejado reflejada este tipo de violencia contra las mujeres en obras como "Fortunata y Jacinta" de Benito Pérez Galdós.
Además, explicó que hasta 1963 en España estuvo en vigor el artículo 428 del Código Penal, que reflejaba un delito llamado "la muerte de los adúlteros" y que decía que si el marido sorprendía a su mujer en flagrante adulterio y la matase, tanto a ella como a su amante, debería ser desterrado.
"Esto ha estado vigente hasta 1963, por lo que ha sido necesario un foco de aire nuevo que esté desconectado con un fenómeno que no se puede explicar con recursos al infortunio o diciendo que "son cosas que pasan", aseveró.
Para Marchena, el peso histórico "es un lastre que ha estado condicionando todos y cada uno de los dictados de una jurisprudencia que ha evolucionado de forma satisfactoria, aunque hay cosas que mejorar".
Al respecto, el magistrado entiende que ha habido una ruptura en los últimos años en la forma de legislar este fenómeno.