Domingo, 15 de diciembre.
Prensa Agüimes
Fefi Cazorla es una conocida y apreciada vecina de Las Rosas, gran aficionada desde muy joven a la respostería creativa, que ha compartido parte de sus conocimientos a un grupo de personas mayores del municipio.
La actividad, un taller de repostería navideña, contó con la participación de una decena de alumnas, que se mostraron muy atentas a una de las recetas estrella, las galletas caseras de Navidad, elaboradas con harina, azúcar, huevo, mantequilla y, como ingredientes indispensables, esencia de vainilla y una pizca de cariño.
Las aprendices de reposteras, tras la elaboración de la masa, dieron forma a sus creaciones con la ayuda de originales moldes de cocina, cocieron y decoraron las galletas bajo la supervisión de la monitora, Fefi Cazorla, consiguiendo como resultado un delicioso surtido de galletas navideñas para compartir en estas fechas tan especiales.
El taller, celebrado en el Aula de Cocina del Local Social de Las Rosas y organizado por la Concejalía de Mayores del Ayuntamiento de Agüimes, no sólo sirvió para aprender una receta de repostería, sino que fue un divertido y entrañable encuentro de confraternización, con espacio para recordar tradiciones y cantar villancicos.
La actividad, un taller de repostería navideña, contó con la participación de una decena de alumnas, que se mostraron muy atentas a una de las recetas estrella, las galletas caseras de Navidad, elaboradas con harina, azúcar, huevo, mantequilla y, como ingredientes indispensables, esencia de vainilla y una pizca de cariño.
Las aprendices de reposteras, tras la elaboración de la masa, dieron forma a sus creaciones con la ayuda de originales moldes de cocina, cocieron y decoraron las galletas bajo la supervisión de la monitora, Fefi Cazorla, consiguiendo como resultado un delicioso surtido de galletas navideñas para compartir en estas fechas tan especiales.
El taller, celebrado en el Aula de Cocina del Local Social de Las Rosas y organizado por la Concejalía de Mayores del Ayuntamiento de Agüimes, no sólo sirvió para aprender una receta de repostería, sino que fue un divertido y entrañable encuentro de confraternización, con espacio para recordar tradiciones y cantar villancicos.
