Jueves, 19 de marzo.
Redacción
La Gerencia de Atención Primaria del Área de Salud de Gran Canaria, adscrita a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, refuerza el equipamiento de sus Puntos de Atención Continuada (PAC) con la incorporación de diez nuevos dispositivos de reanimación cardiopulmonar (RCP) automatizado.
Estos equipos, adquiridos por un importe de 190.000 euros con cargo a los fondos del Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027 del Ministerio de Sanidad, forman parte de la estrategia estatal de refuerzo y modernización del primer nivel asistencial, contribuyendo a mejorar la capacidad resolutiva y la dotación tecnológica de la Atención Primaria.
Se trata de dispositivos de compresión torácica totalmente automáticos que garantizan compresiones constantes durante la maniobra de RCP, reduciendo la fatiga, tanto del paciente como de la persona encargada de la maniobra.
Su diseño permite una colocación rápida y segura, facilitando la transición a la compresión mecánica y ajustando automáticamente la profundidad si detecta hundimiento del tórax, asegurando así una compresión eficaz y constante durante toda la reanimación.
La Gerencia destinará estos nuevos cardiocompresores a los Puntos de Atención Continuada (PAC) de Atención Primaria que atienden a la población de Gran Canaria perteneciente a las áreas geográficas más dispersas y alejadas de los hospitales de referencia.
Así, los nuevos compresores se instalarán en las Zonas Básicas de Salud de Mogán, Agüimes, Santa Brígida, Valleseco, Teror, San Mateo, Firgas, Moya, Santa María de Guía y Agaete, cuyos centros tienen una población con tarjeta sanitaria individual que ronda las 140.000 personas.
Para dotar al personal sanitario de los Puntos de Atención Continuada (PAC) del Área de Salud de Gran Canaria, la Gerencia de Atención Primaria de la isla ha iniciado un ciclo de talleres prácticos destinados a los profesionales encargados de manejar los nuevos compresores.
En estas acciones formativas se darán nociones sobre en el manejo y parametrización del equipamiento, se llevarán a cabo simulaciones de respiración cardiopulmonar (RCP) con compresiones automatizadas y se darán instrucciones sobre el proceso de implementación del sistema de registro y análisis de datos de compresión.
La compresión torácica automatizada es un mecanismo de reanimación cardiopulmonar que garantiza que las compresiones se realizan de manera eficaz y constante, permite reducir la fatiga del personal sanitario y mejora la calidad de la reanimación en caso de parada cardiorrespiratoria, dado que reduce la variabilidad humana en el número y profundidad de las compresiones y minimiza el riesgo de lesiones torácicas.
Su ajuste rápido permite una transición inmediata al soporte mecánico y su sistema inteligente corrige la profundidad de compresión según los cambios torácicos.
Esta técnica es ideal para emergencias en centros sanitarios ubicados en zonas geográficas de difícil acceso y alejadas.
Su diseño ergonómico, interfaz intuitiva y autonomía de 120 minutos aseguran su eficiencia operativa.
Además, esta tecnología optimiza la atención en parada cardiorrespiratoria, mejora los resultados clínicos y garantiza seguridad para el paciente y el equipo de profesionales encargados de atender la parada. T
ambién permite el tratamiento ininterrumpido durante el transporte del paciente, ya que sus tablas de soporte son translúcidas para rayos X.
Estos equipos, adquiridos por un importe de 190.000 euros con cargo a los fondos del Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027 del Ministerio de Sanidad, forman parte de la estrategia estatal de refuerzo y modernización del primer nivel asistencial, contribuyendo a mejorar la capacidad resolutiva y la dotación tecnológica de la Atención Primaria.
Se trata de dispositivos de compresión torácica totalmente automáticos que garantizan compresiones constantes durante la maniobra de RCP, reduciendo la fatiga, tanto del paciente como de la persona encargada de la maniobra.
Su diseño permite una colocación rápida y segura, facilitando la transición a la compresión mecánica y ajustando automáticamente la profundidad si detecta hundimiento del tórax, asegurando así una compresión eficaz y constante durante toda la reanimación.
La Gerencia destinará estos nuevos cardiocompresores a los Puntos de Atención Continuada (PAC) de Atención Primaria que atienden a la población de Gran Canaria perteneciente a las áreas geográficas más dispersas y alejadas de los hospitales de referencia.
Así, los nuevos compresores se instalarán en las Zonas Básicas de Salud de Mogán, Agüimes, Santa Brígida, Valleseco, Teror, San Mateo, Firgas, Moya, Santa María de Guía y Agaete, cuyos centros tienen una población con tarjeta sanitaria individual que ronda las 140.000 personas.
Para dotar al personal sanitario de los Puntos de Atención Continuada (PAC) del Área de Salud de Gran Canaria, la Gerencia de Atención Primaria de la isla ha iniciado un ciclo de talleres prácticos destinados a los profesionales encargados de manejar los nuevos compresores.
En estas acciones formativas se darán nociones sobre en el manejo y parametrización del equipamiento, se llevarán a cabo simulaciones de respiración cardiopulmonar (RCP) con compresiones automatizadas y se darán instrucciones sobre el proceso de implementación del sistema de registro y análisis de datos de compresión.
La compresión torácica automatizada es un mecanismo de reanimación cardiopulmonar que garantiza que las compresiones se realizan de manera eficaz y constante, permite reducir la fatiga del personal sanitario y mejora la calidad de la reanimación en caso de parada cardiorrespiratoria, dado que reduce la variabilidad humana en el número y profundidad de las compresiones y minimiza el riesgo de lesiones torácicas.
Su ajuste rápido permite una transición inmediata al soporte mecánico y su sistema inteligente corrige la profundidad de compresión según los cambios torácicos.
Esta técnica es ideal para emergencias en centros sanitarios ubicados en zonas geográficas de difícil acceso y alejadas.
Su diseño ergonómico, interfaz intuitiva y autonomía de 120 minutos aseguran su eficiencia operativa.
Además, esta tecnología optimiza la atención en parada cardiorrespiratoria, mejora los resultados clínicos y garantiza seguridad para el paciente y el equipo de profesionales encargados de atender la parada. T
ambién permite el tratamiento ininterrumpido durante el transporte del paciente, ya que sus tablas de soporte son translúcidas para rayos X.
