Jueves, 2 de abril.
Redacción
La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda del Cabildo de Gran Canaria ha iniciado ya doce obras de emergencia sobre las carreteras más afectadas por el paso de la borrasca Therese, que ha obligado a destinar 13,1 millones de euros para 26 actuaciones de reparación en 21 carreteras de la red insular.
De las doce actuaciones para recuperar la conectividad en las carreteas más afectadas, urge abrir “de manera rápida” la GC-60, que conecta Tejeda con Maspalomas y está cortada por encima del barrio de Ayacata por una afección muy importante ante la posibilidad del hundimiento de la calzada, señaló ayer el consejero del área, Augusto Hidalgo.
Para que Tejeda no quede aislada, Hidalgo indicó que se está trabajando en un by-pass hacia el interior de la montaña para garantizar que el próximo lunes pueda abrirse “de forma precaria” la vía, que necesitará muchos meses de obra para recuperar la normalidad.
El resto de actuaciones de emergencia están centradas en carreteras secundarias de la red insular, mayormente en la cumbre de Gran Canaria, y están motivadas por descalces, derrumbes o hundimientos provocados por el viento y las fuertes lluvias que dejó el paso de la borrasca Therese en la isla.
La obra más costosa, con 1,6 millones de euros de presupuesto, se dará en la GC-608, en La Culata (Tejeda), una carretera que cuenta con un by-pass provisional a través de una finca privada, que luego tendrá que ser reconstruida, lo que encarece especialmente una obra destinada a volver a levantar el muro de contención de la vía.
La rotura de muros por la fuerza del agua obligará también a actuar en la GC-400, en Aríñez (San Mateo), y en la GC-550, en Temisas (Agüimes), donde sendos descalces han provocado la tramitación de obras de emergencia por 420.000 y 1.000.000 de euros, respectivamente.
Los desprendimientos de grandes rocas o corrimientos de tierra han dejado afecciones en las carreteras entre La Aldea y El Parralillo (GC-210), el acceso a Tirma (GC-200), la carretera de Cruz del Herrero (GC-423), la carretera de La Yedra (GC-421), ambas en San Mateo, y la vía de Risco Blanco (GC-654), en San Bartolomé de Tirajana.
La GC-505, en Cercados de Espino (Mogán), se vio afectada por la potencia del agua que corrió por el Barranco de Arguineguín, lo que anegó la vía y arrasó el pavimento y las vallas de seguridad, mientras que también se deberá actuar de emergencia en las carreteras de Ayagaures (GC-602) y la de la Presa de las Niñas (GC-604), ambas sin asfaltar, por las escorrentías en el pavimento de tierra.
Estas dos últimas vías, las únicas no asfaltadas de la red insular, acarrearán 1,3 millones de euros de inversión cada una para reparar el firme y los muretes.
Augusto Hidalgo ha recordado que la borrasca Therese obligó a llevar a cabo más de 250 actuaciones en carreteras, cuarenta y cinco de ellas de arbolado, y que el día 24 se llegó a tener veinticinco carreteras cortadas al mismo tiempo por la gravedad de la situación, especialmente en la zona de la cumbre grancanaria.
El impacto de Therese requerirá actuaciones de mejora de taludes, contención de muros y colocación de mallas dinámicas en otras nueve vías: la carretera del Centro (GC-15); la GC-210, en Tejeda; la carretera de Los Cuchillos (GC-65), en Santa Lucía de Tirajana, la GC-42, en Teror, o en la carretera de subida al Hormiguero (GC-291), en Guía.
El consejero ha querido trasladar un mensaje de prudencia durante estos días de Semana Santa, y ha pedido evitar los desplazamientos por la red viaria insular ante el riesgo de desprendimientos, que sigue existiendo por la inestabilidad de muchos taludes.
De las doce actuaciones para recuperar la conectividad en las carreteas más afectadas, urge abrir “de manera rápida” la GC-60, que conecta Tejeda con Maspalomas y está cortada por encima del barrio de Ayacata por una afección muy importante ante la posibilidad del hundimiento de la calzada, señaló ayer el consejero del área, Augusto Hidalgo.
Para que Tejeda no quede aislada, Hidalgo indicó que se está trabajando en un by-pass hacia el interior de la montaña para garantizar que el próximo lunes pueda abrirse “de forma precaria” la vía, que necesitará muchos meses de obra para recuperar la normalidad.
El resto de actuaciones de emergencia están centradas en carreteras secundarias de la red insular, mayormente en la cumbre de Gran Canaria, y están motivadas por descalces, derrumbes o hundimientos provocados por el viento y las fuertes lluvias que dejó el paso de la borrasca Therese en la isla.
La obra más costosa, con 1,6 millones de euros de presupuesto, se dará en la GC-608, en La Culata (Tejeda), una carretera que cuenta con un by-pass provisional a través de una finca privada, que luego tendrá que ser reconstruida, lo que encarece especialmente una obra destinada a volver a levantar el muro de contención de la vía.
La rotura de muros por la fuerza del agua obligará también a actuar en la GC-400, en Aríñez (San Mateo), y en la GC-550, en Temisas (Agüimes), donde sendos descalces han provocado la tramitación de obras de emergencia por 420.000 y 1.000.000 de euros, respectivamente.
Los desprendimientos de grandes rocas o corrimientos de tierra han dejado afecciones en las carreteras entre La Aldea y El Parralillo (GC-210), el acceso a Tirma (GC-200), la carretera de Cruz del Herrero (GC-423), la carretera de La Yedra (GC-421), ambas en San Mateo, y la vía de Risco Blanco (GC-654), en San Bartolomé de Tirajana.
La GC-505, en Cercados de Espino (Mogán), se vio afectada por la potencia del agua que corrió por el Barranco de Arguineguín, lo que anegó la vía y arrasó el pavimento y las vallas de seguridad, mientras que también se deberá actuar de emergencia en las carreteras de Ayagaures (GC-602) y la de la Presa de las Niñas (GC-604), ambas sin asfaltar, por las escorrentías en el pavimento de tierra.
Estas dos últimas vías, las únicas no asfaltadas de la red insular, acarrearán 1,3 millones de euros de inversión cada una para reparar el firme y los muretes.
Augusto Hidalgo ha recordado que la borrasca Therese obligó a llevar a cabo más de 250 actuaciones en carreteras, cuarenta y cinco de ellas de arbolado, y que el día 24 se llegó a tener veinticinco carreteras cortadas al mismo tiempo por la gravedad de la situación, especialmente en la zona de la cumbre grancanaria.
El impacto de Therese requerirá actuaciones de mejora de taludes, contención de muros y colocación de mallas dinámicas en otras nueve vías: la carretera del Centro (GC-15); la GC-210, en Tejeda; la carretera de Los Cuchillos (GC-65), en Santa Lucía de Tirajana, la GC-42, en Teror, o en la carretera de subida al Hormiguero (GC-291), en Guía.
El consejero ha querido trasladar un mensaje de prudencia durante estos días de Semana Santa, y ha pedido evitar los desplazamientos por la red viaria insular ante el riesgo de desprendimientos, que sigue existiendo por la inestabilidad de muchos taludes.
