Martes, 14 de abril.
Redacción
El Cabildo de Gran Canaria, empresas y sindicatos de la isla reclamarán juntos en una carta dirigida al Ministerio de Transición Energética que el desarrollo de la energía eólica marina en España comience por Canarias y sin más dilaciones con una subasta específica al margen del resto del país que permita acometer la instalación de aerogeneradores flotantes en la costa sureste.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, explicó ayer que esta petición obedece a que "hace ya algunos años que la energía eólica marina se tenía que haber empezado a implantar en Gran Canaria", tras consensuarse el modelo en la isla y pactar sus condiciones singulares "en un acuerdo que cerramos con la anterior ministra" y al que no se ha dado cumplimiento por razones ajenas de otros territorios del país.
En un acto con agentes económicos y sociales en que se ha presentado y rubricado públicamente la carta a remitir al Ministerio, Morales ha subrayado que, de hecho, inversores internacionales interesados en participar en el negocio que supondrá y que años atrás estaban pendientes de los proyectos a emprender en Gran Canaria han ido desapareciendo ante el retraso acumulado.
Ha destacado además que ese retraso no es justificable, en la medida en que el Gobierno de España no ha dado los pasos definitivos para que ese sector pueda desarrollarse en la isla en espera de lograr un consenso al respecto en todo el territorio estatal que no afecta al modelo concreto previsto en ella.
Un modelo, señaló, que se diferencia del resto del país, en primer lugar, porque, dadas las características particulares de un territorio fragmentado y remoto donde tiene un coste especialmente elevado producir energía eléctrica, al tener que importar los combustibles necesarios, hacerlo con la eólica marina incluso abarataría el gasto que se hace actualmente.
Gran Canaria, además, "ha hecho los deberes" y cuenta con empresas preparadas para impulsar el proceso y con una planificación definida que establece las condiciones en que deberá implantarse ese sector, alejado seis kilómetros de la costa "para reducir el impacto paisajístico y turístico" y no interferir en otros negocios costeros, ha afirmado.
Todas esas circunstancias, agregó el presidente insular, determinan que la isla está lista para avanzar en el desarrollo de la eólica marina "sin más demoras" que le están restando oportunidades competitivas.
Antonio Morales ha apuntado, en esa línea, que, "por eso, Gran Canaria no puede esperar por otros territorios, a que se decidan Galicia o Cataluña", donde la contestación social y otros factores frenan la implantación de esa energía.
El planteamiento del Cabildo de Gran Canaria ha sido respaldado públicamente por la Confederación Canaria de Empresarios, la Cámara de Comercio de Gran Canaria, los sindicatos CCOO y UGT y otras organizaciones que han suscrito en el acto la misiva dirigida al Ministerio.
La postura de esas entidades ha sido expresada por el presidente del Clúster Marítimo de Canarias, Germán Suárez, que ha insistido en el hecho de que introducir esa fuente de energía posibilitará cambiar el modelo actual, reduciendo la dependencia del exterior, impulsará la economía generando un valor añadido de millones de euros y creará empleo, en una cantidad estimada de 8.000 nuevos puestos anuales.
La conclusión ha sido, en palabras de Germán Suárez, que, en Gran Canaria, "ha llegado el momento de dejar de hablar de potenciales y hablar de decisiones", convocando la subasta particular prevista para que pueda ponerse en marcha la energía eólica marina.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, explicó ayer que esta petición obedece a que "hace ya algunos años que la energía eólica marina se tenía que haber empezado a implantar en Gran Canaria", tras consensuarse el modelo en la isla y pactar sus condiciones singulares "en un acuerdo que cerramos con la anterior ministra" y al que no se ha dado cumplimiento por razones ajenas de otros territorios del país.
En un acto con agentes económicos y sociales en que se ha presentado y rubricado públicamente la carta a remitir al Ministerio, Morales ha subrayado que, de hecho, inversores internacionales interesados en participar en el negocio que supondrá y que años atrás estaban pendientes de los proyectos a emprender en Gran Canaria han ido desapareciendo ante el retraso acumulado.
Ha destacado además que ese retraso no es justificable, en la medida en que el Gobierno de España no ha dado los pasos definitivos para que ese sector pueda desarrollarse en la isla en espera de lograr un consenso al respecto en todo el territorio estatal que no afecta al modelo concreto previsto en ella.
Un modelo, señaló, que se diferencia del resto del país, en primer lugar, porque, dadas las características particulares de un territorio fragmentado y remoto donde tiene un coste especialmente elevado producir energía eléctrica, al tener que importar los combustibles necesarios, hacerlo con la eólica marina incluso abarataría el gasto que se hace actualmente.
Gran Canaria, además, "ha hecho los deberes" y cuenta con empresas preparadas para impulsar el proceso y con una planificación definida que establece las condiciones en que deberá implantarse ese sector, alejado seis kilómetros de la costa "para reducir el impacto paisajístico y turístico" y no interferir en otros negocios costeros, ha afirmado.
Todas esas circunstancias, agregó el presidente insular, determinan que la isla está lista para avanzar en el desarrollo de la eólica marina "sin más demoras" que le están restando oportunidades competitivas.
Antonio Morales ha apuntado, en esa línea, que, "por eso, Gran Canaria no puede esperar por otros territorios, a que se decidan Galicia o Cataluña", donde la contestación social y otros factores frenan la implantación de esa energía.
El planteamiento del Cabildo de Gran Canaria ha sido respaldado públicamente por la Confederación Canaria de Empresarios, la Cámara de Comercio de Gran Canaria, los sindicatos CCOO y UGT y otras organizaciones que han suscrito en el acto la misiva dirigida al Ministerio.
La postura de esas entidades ha sido expresada por el presidente del Clúster Marítimo de Canarias, Germán Suárez, que ha insistido en el hecho de que introducir esa fuente de energía posibilitará cambiar el modelo actual, reduciendo la dependencia del exterior, impulsará la economía generando un valor añadido de millones de euros y creará empleo, en una cantidad estimada de 8.000 nuevos puestos anuales.
La conclusión ha sido, en palabras de Germán Suárez, que, en Gran Canaria, "ha llegado el momento de dejar de hablar de potenciales y hablar de decisiones", convocando la subasta particular prevista para que pueda ponerse en marcha la energía eólica marina.
