23 de junio de 2026

El Estado exige estudios de maniobrabilidad en el proyecto de ampliación del puerto de Arinaga

 Martes, 23 de junio. 

Canarias7

La Autoridad Portuaria de Las Palmas, atendiendo a las alegaciones presentadas por Capitanía Marítima, tendrá que incluir en la declaración de impacto ambiental del proyecto de ampliación del puerto de Arinaga una actualización de los estudios de maniobrabilidad de las embarcaciones con simulación, una revisión exhaustiva de batimetrías y calados disponibles y un informe actualizado del servicio de prácticos.
Así lo recoge el documento de alcance del estudio de impacto elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica tras estudiar el anteproyecto de ampliación presentado por la Autoridad Portuaria y las alegaciones de distintas entidades.
Según Capitanía Marítima de Las Palmas, el aumento del tráfico, la reducción del área de maniobra, la proximidad de la zona de interés acuícola GC-6 y la incidencia de vientos fuertes "constituyen un incremento significativo del riesgo operativo" en el puerto de Arinaga, lo que "se traduce directamente en una mayor probabilidad de accidentes con vertido de hidrocarburos o mercancías peligrosas, lo que podría producir impactos severos sobre el medio marino, la calidad de las aguas y la instalación acuícola colindante".
Ante estas advertencias, el Ministerio obliga a recoger en la declaración de impacto una evaluación detallada de interferencias con la instalación acuícola GC-6, incluyendo las interferencias puerto-acuicultura con modelos realistas de maniobrabilidad y protocolos específicos para evitarlas, así como a establecer corredores de navegación seguros con distancias mínimas garantizadas y a considerar medidas correctoras durante las fases de construcción y operación.
Además, el Ministerio reclama la revisión y la aprobación de un nuevo Plan Interior Marítimo y que el proyecto justifique que el nuevo acceso al puerto cumple los criterios establecidos en la Guía para el diseño de canales y áreas de maniobra y fondeo de la Asociación Internacional de Transporte Marítimo.
Para ello deberá incluir el ancho del canal y márgenes de seguridad frente a viento, corriente y error humano; velocidades límite y dominios de seguridad en tráfico bidireccional;factores de corrección de riesgo según el tipo de buque y densidad de tráfico; simulaciones de maniobra recomendadas por la citada guía para validar el nivel de seguridad;.perfiles actual y proyectado del acceso, señalando estrechamientos críticos resultantes de la ampliación.
Sobre este particular, el documento de alcance reclama una consideración expresa de las condiciones meteorológicas reinantes en el puerto ya que, según la Guía, el viento es un parámetro crítico para determinar el ancho del canal y los márgenes de seguridad necesarios frente al error humano, por lo que, concluye, es necesario incluir su análisis en el diseño del nuevo acceso.
Asimismo, y en relación con el riesgo de contaminación, la declaración de impacto del proyecto tendrá que incorporación una identificación y clasificación de escenarios de accidente, una matriz de probabilidad–consecuencia centrada en contaminación marina, una modelización del comportamiento del derrame y una definición de zonas sensibles y tiempos de respuesta.
Por otra parte, el estudio de impacto ambiental tendrá que proponer alternativas "que se puedan considerar ambiental y técnicamente viables, diferentes a las propuestas, que eviten afecciones sobre zonas de protección pesquera, definidas como fondos en los que existan praderas de fanerógamas marinas y, en particular, los sebadales".
En este caso el Ministerio se hace eco del informe de la Dirección General de Pesca del Gobierno regional, que considera que las alternativas deberían valorarse como un impacto crítico sobre las comunidades marinas, por la presencia de especies protegidas, y como un impacto severo sobre el medio socioeconómico, por la afección a áreas declaradas como zonas de protección pesquera por la legislación sectorial.
Debe haber alternativas orientadas a la reutilización, remodelación o renovación de las instalaciones actuales para evitar nuevos rellenos. 
Además, se deberán priorizar y valorar especialmente las opciones que garanticen la menor ocupación posible de la lámina de agua, la reducción del volumen de material dragado y la mínima alteración de las corrientes y de la dinámica sedimentaria.
También obliga el documento de alcance a proporcionar una explicación específica de las actuaciones previstas sobre la conducción de vertido Nuevo Emisario del Sureste, cuyo trazado se verá presumiblemente afectado por la ejecución del proyecto de ampliación.
La alternativa para la ampliación del puerto de Arinaga por la que se decantaba la Autoridad Portuaria en el anteproyecto proponía la generación de una explanada concesionable de 75.000 metros cuadrados en el muelle de Agüimes (el exterior), su prolongación en 150 metros mar adentro, la construcción de un nuevo dique vertical de 490 metros para proteger ese muelle mediante cajones fondeados y el dragado de 69.000 metros cuadrados para garantizar un calado de 14 metros.
La declaración de impacto del anterior proyecto de ampliación expiró el 10 de diciembre de 2019, por lo que en junio de 2022 la Autoridad Portuaria encargó un nuevo estudio de alternativas y en octubre de 2025 presentó al Ministerio un anteproyecto para que se pronunciase sobre su viabilidad y elaborase el documento de alcance del estudio de impacto.
Las tres opciones incluidas en el anteproyecto compartían varias actuaciones, pero presentaba diferencias significativas en la magnitud de las obras, el volumen de dragado y relleno y el nivel de intervención sobre el medio marino y costero.
Las actuaciones comunes para permitir el desarrollo de una explanada portuaria de 75.000 metros cuadrados pasaban por prolongar el dique de abrigo, extendido hacia el sureste mediante un tramo de dique en talud formando un chaflán, seguido de un nuevo dique vertical de cajones, paralelo al existente, con longitud variable según la alternativa.
También compartían la demolición parcial del espaldón actual, cuyo material sería aprovechado como relleno; la ejecución de un muelle de cierre sur, de 130 metros de largo; y el dragado del interior de la dársena para alcanzar una cota operativa de -14 metros en un área de 69.000 metros cuadrados en las alternativas más completas.
Además, contemplaban el relleno de la nueva explanada con material del dragado, la demolición y aportes externos de material inerte adecuado; y la pavimentación portuaria final.