Sábado, 22 de agosto.
Canarias7
La preocupación y el hartazgo crecen entre trabajadores/as y usuarios/as de los aparcamientos situados en los alrededores del Centro Sociosanitario del Cruce de Arinaga y en la zona del parque, donde, según denuncian, se vienen produciendo de forma reiterada daños y robos en más de una decena de vehículos.
"¿Cuántos coches más tienen que destrozar para que se haga algo?", se preguntan, ya que aseguran que los hechos no responden a un caso aislado, porque la semana pasada vandalizaron dos.
Así, diferentes vehículos han sufrido desperfectos en distintas ocasiones mientras permanecían estacionados durante las jornadas laborales, tanto de mañana, tarde y noche.
Las personas afectadas relatan que los autores rompen las ventanillas, fuerzan las puertas y acceden al interior para sustraer objetos, a lo que se suman daños en espejos y embellecedores, además de otros desperfectos que obligan a los propietarios/as a asumir los costes de reparación.
Explican que ya se han presentado denuncias y se ha trasladado la situación a las autoridades, aunque sostienen que los episodios continúan produciéndose, por lo que reclaman que se incremente la vigilancia y se adopten medidas que permitan prevenir nuevos ataques.
Las personas denunciantes advierten de que existe también una sensación creciente de inseguridad entre las personas que acuden diariamente a trabajar y dejan sus vehículos estacionados durante varias horas.
"No estamos pidiendo privilegios, estamos pidiendo seguridad", señalan y reclaman poder acudir a sus puestos de trabajo sin temor a encontrarse al finalizar su turno con el vehículo destrozado.
Finalmente, también se cuestionan si "tenemos que esperar a que alguien resulte herido para que se tome en serio?".
"¿Cuántos coches más tienen que destrozar para que se haga algo?", se preguntan, ya que aseguran que los hechos no responden a un caso aislado, porque la semana pasada vandalizaron dos.
Así, diferentes vehículos han sufrido desperfectos en distintas ocasiones mientras permanecían estacionados durante las jornadas laborales, tanto de mañana, tarde y noche.
Las personas afectadas relatan que los autores rompen las ventanillas, fuerzan las puertas y acceden al interior para sustraer objetos, a lo que se suman daños en espejos y embellecedores, además de otros desperfectos que obligan a los propietarios/as a asumir los costes de reparación.
Explican que ya se han presentado denuncias y se ha trasladado la situación a las autoridades, aunque sostienen que los episodios continúan produciéndose, por lo que reclaman que se incremente la vigilancia y se adopten medidas que permitan prevenir nuevos ataques.
Las personas denunciantes advierten de que existe también una sensación creciente de inseguridad entre las personas que acuden diariamente a trabajar y dejan sus vehículos estacionados durante varias horas.
"No estamos pidiendo privilegios, estamos pidiendo seguridad", señalan y reclaman poder acudir a sus puestos de trabajo sin temor a encontrarse al finalizar su turno con el vehículo destrozado.
Finalmente, también se cuestionan si "tenemos que esperar a que alguien resulte herido para que se tome en serio?".
